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martes, 11 de febrero de 2014

Febrero2014/Miscelánea. UNA SERIE DE DESPROPÓSITOS (DE ANA BARDAJÍ EN DIARIO DE TERUEL)

Palabras de Ana Bardají
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UNA SERIE DE DESPROPÓSITOS
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Tal es, literalmente, lo que escribe hoy en la última del Diario de Teruel Ana Bardají. Una columna hecha desde el desconocimiento (no diremos ignorancia), la crítica fácil a la vez que marrullera y la mala intención con un pelín de sorna por añadidura. Sin duda, una persona que ha sido educada bajo alguna ley orgánica socialista y por ello le afloran eminentes y excelsas carencias que nos muestra sin descaro bajo un velo de afectada progresía. Colocarte a la izquierda y disparatar venga o no a cuento contra la derecha, obliga a tus seguidores al aplauso instantáneo a la vez que irracional, paradojas de los “hijos de la razón”.
Pero vayamos al segundo y gloriosos párrafo objeto de nuestra crítica. En España, desde la democracia, se han hecho básicamente tres leyes de educación ( excepto las de carácter transitorio o que no llegaron a aplicarse LOECE (1980), LODE (1985) Y LOCE (2002)): LOGSE (1990) aprobada por el PSOE sin consenso con el principal partido de la oposición y por tanto alternativa de gobierno. LOE (2006) aprobada por el PSOE sin consenso con el principal partido de la oposición y por tanto alternativa de gobierno (repito). Y finalmente la LOMCE (2013) aprobada por el PP y sin consenso con el PSOE principal partido de la oposición y por lo tanto alternativa de gobierno (tripito).
En primer lugar, parece que a nuestra columnista le suena menos "sugerente" LOGSE O LOCE, que LOMCE, tal matiz incuba un plus de perspicaz intelectualidad que se nos escapa al resto de los mortales.
En segundo lugar, dice que la ley se ha metido con “calzador”. Partimos de un punto en el que el partido del gobierno tiene la mayoría absoluta del Parlamento. Bueno, pues después de la “marea verde” que nació desde el momento en que se enunció la ley y que ha tratado por todos los medios de que no se hiciera la reforma. Después de negarse sistemáticamente al diálogo, alterar el orden normal de las aulas y tratar de impedir el legítimo derecho a legislar por parte de quien tiene la mayoría parlamentaria y la responsabilidad de cambiar unas leyes que nos han llevado a los últimos puestos en el famoso Informe Pisa. Después de todo eso..., tiene, la izquierda, su mérito democrático bien ganado. Pásese usted por el Ibáñez Martín, ahora Vega del Turia, y verá un cartel en el chaflán del edificio, signo antidemocrático donde los haya. Porque, una vez aprobada la ley, sea ésta buena o mala, la razón democrática nos dice que hay que aceptarla hasta que sea revocada por otra. Signos todos, “marea”, uso de espacios públicos con interés partidista, no aceptación de lo aprobado en sede parlamentaria, que nos indican una falta “preocupante” de talante democrático en los segmentos ideológicos en que usted se mueve.
Tercero, “a pesar de tener todo el Congreso de los Diputados en contra”. La suma de varias minorías, según su parecer y exquisito análisis político hace de ellos (de esas minorías) “todo el Congreso”. A su vez los que son sujeto de la mayoría absoluta, quedan automáticamente relegados a una posición de prepotencia que impone sus leyes. ¡Curioso análisis! Y, desde luego, vaya lección de democracia que nos endilga. Bien es verdad que apostilla eso de que al PP le queda “su partido, se entiende (o no)”. Lo entendemos perfectamente, pero no lo comprendemos, usted intenta cambiar las reglas del juego con un artilugio sintáctico, realmente penoso y propio de la LOGSE/ LOE.
Cuarto, en la democracia la LOMCE es la tercera ley Orgánica que se aprueba. Todas, eso sí, sin consenso. Ésta podría haberlo tenido, en esta ocasión, de no practicar la izquierda una estrategia de acoso (prerevolucionario) total sobre el Gobierno. Recordemos que en varias ocasiones se han firmado pactos dentro de la izquierda de marginación y de no relación con el PP.
Pacto del Tinell 14/12/03
ANEXO
CRITERIOS SOBRE ACTUACIÓN POLÍTICA
Ningún acuerdo de gobernabilidad con el PP, ni en la Generalitat ni en el Estado.
Falta mucha madurez en la izquierda (Bardají, está en esa línea) y esa falta de madurez la hemos tenido que pagar cara, a parte  de pagarla con nuestro bolsillo, la hemos tenido que pagar con una, más que deficiente, formación de nuestros alumnos. El resto de la columna sigue en el mismo tono deplorable y reprobable. Hágase crítica, que es sumamente necesaria, pero con sentido común. Se lo dice uno que ya enseñaba con la EGB.
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Leyendo la columna de Ana Bardají, muchos emprenderán porque la izquierda no quiere cambiar la ley orgánica socialista que tan penosos resultados nos ha dado. Era una Ley que producía, más ideologización  que educación. Yo no prejuzgo a la LOMCE, tras su puesta en práctica y evaluación, debe procederse a la crítica. 
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