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jueves, 5 de marzo de 2015

Marzo2015/Miscelánea. LA CINCOMARZADA (FIESTA LOCAL DE LA CIUDAD DE ZARAGOZA)

LA CINCOMARZADA EN ZARAGOZA
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“¡Cabañero, que se te ha enfriao el chocolate!”
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El siglo XIX es el de la formación y consolidación de los Estados modernos. En España, como no podía ser de otra forma, el proceso fue traumático. Los problemas se amontonaron en forma de cascada continua. Además de las guerras de independencia que dieron lugar a los países americanos que hoy conocemos, en el interior peninsular tuvieron lugar tres guerras civiles conocidas como Guerras Carlistas.  La más virulenta fue la primera desarrollada entre los años 1833-40. En el contesto de esta primera guerra tiene lugar el asalto a la ciudad de Zaragoza (5 de marzo de 1838) que hoy se conmemora con una fiesta civil y recreativa, lejos ya de añoranzas y viejas glorias guerreras. Las Guerras Carlistas fueron contrarrevolucionarias y extendidas principalmente en el mundo rural. Ni Zaragoza ni siquiera Teruel cayeron nunca en poder de los contrarrevolucionarios y en verdad que lo intentaron con todas sus fuerzas. Teruel, tras Cádiz, y según opinión particular, fue una de las ciudades más liberales de España.
A la altura de principios de siglo XXI, nuestra historia más próxima no tiene la nitidez de los países europeos del norte. No se produjo la formación neta y clara de una burguesía industrial. No penetró el protestantismo y el peso de la Iglesia católica fue abrumador hasta las desamortizaciones y también en el franquismo. El movimiento obrero, en una España eminentemente campesina, no se desarrolla con claridad. Sólo en Barcelona (que no en Cataluña) medra el movimiento obrero. La primera Huelga ¿General? se produce en Barcelona en 1855 y es para evitar la tecnificación del sector textil. Hoy día, si exceptuamos los desfasados movimientos segregacionistas de algunas regiones y soltado, también, el lastre de la viejas colonias, España no debería tener más problemas que el de la creación de un futuro económico fundado en la investigación, la industria y los servicios. La educación y la sanidad universal, puede ser que necesiten mejoras, pero el camino ya se abrió hace mucho tiempo.
 También, es cierto, puede tenerse la tentación de tomar el camino hacia las dictaduras populistas consecuencia de la marginación que produce en amplios sectores sociales las nuevas tecnologías. Sin embargo, una nación como la española, tan vieja y tan sabia; una nación que llegó a ser el primer imperio mundial, no puede caer en tamaña y simplista solución.
Hoy, día 5 de marzo, en paz y libertad, le cabe al ciudadano y a nuestros políticos en particular, ya alejados de guerras, la tarea de luchar por la integración de todos los individuos de la nación española en una sociedad que sea capaz (como mínimo) de cubrir las necesidades básicas de sus habitantes.
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