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lunes, 27 de octubre de 2014

Octubre2014/Miscelánea. LA ESTACIÓN FERROVIARIA QUE TENÍA EN LOS BAÑOS LA COMPAÑÍA MINERA DE SIERRA MENERA (SOTA Y AZNAR)

Un viento rojo de hierro
pinta de otoño la tarde
en los Baños de Teruel.
DOS MÁQUINAS GARRAF
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Para 1901 ya estaban tendidas las vías del ferrocarril Central de Aragón (Calatayud-Sagunto). En conde de la Florida donó a la ciudad las huertas de la vega donde ahora sigue la Estación y la era de vías. Con ello se ahorraba en la construcción de viaductos y se optaba por el trazado menos problemático. Pero, al bajar el ferrocarril a la vega del Turia ocasionaba, luego, que la subida al Puerto del Escandón (1.240 metros de altitud) tuviera un sobrecoste en el transporte de mercancías. Este sobrecoste (al parecer) se tradujo en el incremento de un (1) céntimo por tonelada de mineral transportado. A la hora de que don Ramón de la Sota (vasco) firmara el contrato de transporte del mineral de hierro de las minas de Ojos Negros, se echó para atrás, y decidió construir su propio ferrocarril. Así nace el Ferrocarril Minero de la Compañía Minera de Sierra Menera. Estuvo en funcionamiento entre 1907 y 1972 y yo nací, precisamente, en este ferrocarril, concretamente en la estación ferroviaria de Almohaja.
Para finales de los años 50 y los 60 del siglo pasado, la Estación de Los Baños estaba en pleno apogeo. Era un micromundo cuyo contraste con la vida agrícola y pastoril (agropecuaria) de su entorno era manifiesto. Todo aquí tenía su razón de ser y su utilidad. A todo le poníamos nombre: estación, balsa, cocherones, muelle, vías, casas de los empleados, horno, transformador, agujas, garita, cisterna, escuelas, carbonilla, vapor… Pero, la razón de ser de esta estación radicaba en la permanencia de, al menos, dos máquinas Garraf para subir el mineral al Puerto Escandón. Mi padre (Jefe de Estación en Cella) llamaba a los convoyes de tren que bajaban cargados desde Ojos Negros, con el nombre del número de vagones que llevaba. Llega un veintiocho (28), decía, para señalar que el tren llevaba ese numero de vagones. Generalmente entre 28 y 32 era la composición normal. Una vez el tren en la Estación de Los Baños, se descomponía el convoy y, por medio de las máquinas Garraf (una delante y otra detrás), subían los vagones hasta el Puerto Escandón. Esta es la función básica de esta estación que ahora permanece cerrada y descompuesta. Los tiempos han cambiado y ahora este ferrocarril es una vía verde. Aliviado el ambiente de carbonilla, de humo y de ese polvo de mineral rojo que todo lo impregnaba, la zona ofrece magníficas vistas y paseos muy interesante con un entorno lleno de curiosidades y paisajes inusitados.
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