Páginas vistas en total

martes, 28 de octubre de 2014

Octubre2014/Miscelánea. EL CASTILLO DE VILLEL EN OTOÑO, VISTO EN COMPAÑÍA DE JUAN VILLARROYA

Cristóbal Guitart Aparicio: "El castillo existía en la época musulmana, figurando entre las conquistas del Cid (1099) y definitivamente en 1180 por Alfonso II, que situó como tenente a Martín de Riodeva. En 1187 fue entregado a la Orden Militar del Redentor, que nueve años después se incorporaría ala del temple, figurando el castillo durante unos cincuenta años como una posición avanzada frente al reino moro de Valencia. A los Templarios, expulsados en 1308, le sucedió una encomienda de los Caballeros Sanjuanistas, figurando el castillo entre las conquistas de Pedro I de Castilla (El Cruel) durante su marcha hacia Valencia en 1363."
*
Sabrás, señor, que es Villel
un abundante terreno,
un jardín de flores lleno
y un delicioso vergel.
*
Toda la hermosura en él
se encuentra como en su cuna:
hombre pobre y con fortuna
se hallan muy bien, pero tanto
que otro Villel no hay en cuanto
alumbra el sol y la luna.
*
Su huerta con sus verdores
nombre de cielo merece,
pues la música embebece
de los pájaros cantores.
Con tan célicos primores
a los sentidos desvelo
les motiva, y con recelo
se quedan, sin discernir
si tierra se ha de decir,
o si ha de llamarse cielo.
*
A cualquier parte que inclines
la vista, todo es verdores
y canto de ruiseñores,
porque todo son jardines,
tan a las casas confines
que el más desvelado dueño,
sin que ponga más empeño
que el dulce canto y su orgullo,
le pueda servir de arrullo
para conciliar el sueño.
*
Como el sol de lleno baña
los montes, por solanares
se ven varios colmenares
por una y otra montaña.
¡Que hermosa está la campaña
con tan distintos colores
de espliego, romero y flores,
que el Abril viste por gala!
¡Otro edén no se lo iguala,
ni tiene tantos primores!
*
Dos raudales caudalosos
entran a regar su estancia,
que crían con abundancia
truchas y peces sabrosos.
Por otros riscos frondosos
una fuente se despeña 
tan copiosa y halagüeña,
que promontorio empinado
monte de cristal preñado
aborta una dura peña.
*
Es el terreno templado,
todo cercado de montes,
cuyos altos horizontes
de vientos lo han resguardado;
en su centro está situado
un castillo que en grandeza,
siendo peña de una pieza,
desafía a otra Babel,
que en defensa de Villel
lo crió Naturaleza.
*
Sobre este peñasco o pira,
de los vientos firme roca,
parece que el cielo toca
la torre que en él se mira.
Su altura a todos admira,
causa pavor y desvelo,
pues, mirada desde el suelo,
a la vista desvanece,
y así, engañada, parece
puntal que detiene al cielo.
*
Esta villa, siempre en vela,
tiene la entrada que espanta,
que está a modo de garganta
por donde el Turia se cuela;
y si el moro se desvela
y forma allí su sitiada,
siendo tan mala la entrada
y el puesto tan ventajoso,
el daño ha de ser forzoso
y nuestra la retirada.
*
Con que así, es preciso ver
qué medio se ha de tomar
para poderlo ganar,
pues es tanto de temer;
por mina no puede ser;
por asalto, peligroso;
sitiarlo, dificultoso;
más con prudencia y valor
lo podrá vencer, señor,
nuestro brazo poderoso.
*