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sábado, 12 de noviembre de 2016

Noviembre2016/Miscelánea. EL TREN DE TERUEL... UNA ETERNA CANTINELA

UNA HISTORIA INTERMINABLE
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¿Qué es Ho'oponopono?
El Ho’oponopono es un arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas.
Ho'oponopono significa “enmendar”, “corregir un error”.
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Lo bueno del ho ´oponopono es que resuelve los problemas de forma eficaz “borrándolos” de tu mente. Lo malo es que no sirve para asuntos materiales. Las doctrinas, las “guías” espirituales, las fórmulas “mágicas” para conseguir la felicidad, han sido comunes a todas las formas de organizar el pensamiento. Nuestro Miguel de Molinos también creyó haber encontrado la fórmula mágica de resolver, de forma eficaz, el problema que nos acecha en un momento determinado.
Ahora bien, resolver el problema del ferrocarril de Teruel ya es otra cosa. No vale, la “magia”, ni la fuerza de la “mente”, ni siquiera el salir de “manifestación” todos los días. El problema del ferrocarril (del tren) en Teruel es un problema creado pacientemente y sostenido en el tiempo.
Por la razón que sea, no interesa que esta línea funcione y se mantiene en precario sine díe. Todos los intentos han fallado: el Ave Madrid – Valencia, el corredor Cantábrico -  Mediterráneo, la lucha incesante de la Plataforma en Defensa del ferrocarril, Teruel Existe…
Adif, en esta línea, al igual que hace Fomento con la carretera de Ademuz, cuando detecta un problema coloca una señal de limitación de velocidad. Se trata de minimizar las consecuencias, en ningún caso de resolver el problema. Por otra parte RENFE lleva una gestión de horarios, de precios y de servicio al cliente francamente nefasto. El Tren de Teruel es: caro, lento y sin servicio. Encontrarte que no funciona la calefacción o el aire acondicionado (según los casos), que el tren se estropea o que ponen un convoy viejo de repuesto cuando no un autobús, es moneda corriente.
Te invitan ha que hagas una reclamación… sabemos que no sirve para nada. Acaso los responsables (Soro incluido) no saben de sobras que esto no funciona. Pero, cada día funcionará menos pues, se desincentiva al viajero.
Las fotografías muestran el tren de Teruel, una mañana de noviembre, el reloj marca las seis y cuarto (6:15 horas) de la mañana y la temperatura cero grados (0 grados).  Pero si la temperatura es baja, el precio del billete es bien elevado y, además, el viajero hasta Zaragoza debe hacer un buen acopio de paciencia por los tramos de reducción máxima de velocidad porque, con velocidad reducida, ya hace todo el trayecto.
Ahora, para hacer unos “arreglillos” en el tramo Teruel-Sagunto cortan la línea, que no es otra cosa que otra tomadura de pelo, pues, acaso el Ave deja alguna vez de funcionar por su mantenimiento.
Bueno, para no desesperarse, habrá que tomarse las cosas con humor… Así que dije a mi compañera de viaje: hagamos ho´oponopono, borremos de nuestra mente todo tipo de “mal rollo”,  busquemos el camino más fácil para resolver el problema. Ya está, me dijo, la próxima vez iremos por carretera. 
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