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jueves, 17 de marzo de 2016

Marzo2016/Miscelánea. EL ORIGEN DE LA SEMANA SANTA Y LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD.

LAS PROCESIONES DE SEMANA SANTA
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La Iglesia es Madre y Maestra pero es en esta segunda faceta, la de maestra, donde podemos encontrar la explicación del origen y función de las procesiones de semana Santa. El origen de las procesiones no es muy remoto en el tiempo y se ocasiona por dos circunstancias claras. La primera es la aparición de las cofradías en torno al siglo XV.  La segunda razón tiene que ver con la dificultad que tiene los fieles de entender determinados pasajes del Evangelio al realizar la Iglesia el culto en lengua latina. Y son precisamente los laicos los que inician el proceso de sacar las figuras a la calle. En primer lugar, al Crucificado y a la Dolorosa. Dos figuras imprescindibles en un templo. Si uno recorre las iglesias de la provincia que fueron quemadas en la pasada Guerra Civil (36-39) verá que las dos primeras imágenes que se reponen (y que nunca faltan en una iglesia) son el Cristo Crucificado y la Dolorosa.
Tienen, las procesiones, una función didáctica, al adoptar la clara intención de trasladar mediante imágenes lo que no comprendían bien los fieles a través de la liturgia realizada en latín. El desarrollo de la imaginería ha tenido  que ver con las circunstancias de cada pueblo o ciudad de la península y, también, con el estilo artístico que se desarrollaba en cada momento. Por ello el estilo barroco está casi siempre presente en los pasos.
También dentro de las cofradías ha habido sus tensiones, como las ha habido entre la Iglesia y el pueblo creyente.  En muchas ocasiones los pasos eran propiedad del noble o del señor del lugar y eran portados por el pueblo llano, lo que daba lugar a tensiones (sobre todo en el bajo Aragón). Tensiones que estallaron, también en 1936 con la quema por parte de los jornaleros (costaleros), de los pasos procesionales.
Desde la pasada Guerra Civil (36-39) las procesiones han tenido una época floreciente, bien es verdad, que con momentos más o menos críticos. Con todo, el resultado es un Semana Santa de Interés Turístico Nacional en Teruel y de Interés Turístico Internacional en la Ruta del Tambor y del Bombo.
De todo lo dicho se desprende que el elemento fundamental para que funcionen bien las procesiones es la COFRADÍA.  Llenar de contenido y de vida la Cofradía es asegurarse el éxito. Por ello, esta vuelta a las esencias de la cofradía de la Soledad, puede tener sentido. Se trata de darle a la cofradía una dimensión social y asistencial (así nació Ntra. Señora de la Villa Vieja y de la Sangre de Cristo). Desde luego habrá que estar atento pues, son las mujeres, hoy día, las que innovan.
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