Páginas vistas en total

viernes, 22 de enero de 2016

Enero2016/Miscelánea. LA FUENTE DE LOS SANTOS (SAN VICENTE MÁRTIR Y SAN VALERO) EN LA PUEBLA DE VALVERDE.

LA FUENTE DE LOS SANTOS
*
Fue a finales de noviembre del año 303 de nuestra Era cuando, San Vicente y San Valero, salieron de Teruel para continuar de nuevo viaje en dirección a Valencia lugar al que se dirigían, presos, por orden del Emperador Diocleciano.
A las pocas horas de marcha, atravesando un puerto y varias cañadas, llegaron a un lugar llamado La Puebla de Valverde. Entraron en la villa por la puerta de Teruel. Y, aunque férreamente escoltados -por la guardia romana- para impedir la proximidad de la gente,  la población salió a la calle Mayor para aclamarlos y para ofrecer pan y vino a estos dos justos varones cuya fama de santidad ya se pregonaba por toda la Iberia.
A la salida de la villa y, a escasos pasos de la puerta de Valencia, hay una vaguada donde crece el pasto para el ganado. En aquellos pagos andaba un pastor dando voces y clamando porque su ganado se moría –irremisiblemente- por no encontrar agua para darle de beber. Alertados los santos varones por las voces de aquel desdichado pidieron permiso para intervenir en su favor.
 Cuenta la tradición popular, en un relato trasmitido oralmente de generación en generación que, mientras San Vicente se apartó bajo unos árboles a orar, San Valero tocó (como un nuevo Moisés) con su cayado la tierra y esta, inmediatamente, comenzó a brotar agua. Por instantes se llenaron los charcos, las badinas y las pozas en las que el ganado logró saciar su sed.
No pasó mucho tiempo para que el pastor y la gente del lugar iniciaran la construcción de una magnífica fuente y zariche para el ganado, en el lugar mismo de tan extraordinario suceso. Hoy día, todavía, se conservan en una hornacina situada en lo alto de la fuente dos pequeñas esculturas que dan fe de aquellos sucesos imborrables. Se trata de las figuras de SAN VALERO y de su diácono SAN VICENTE MÁRTIR.
*
*
*
*
*
El Ventorrillo
*