Vistas de página en total

lunes, 11 de febrero de 2019

Febrero2019/Miscelánea. LA HISTORIA DEL CERDO TUROLENSE

LA HISTORIA DEL CERDO DE TERUEL
*
Alfonso II de Aragón en el año 1171, nada más conquistar estas tierras,  fortificó Teruel rodeando la villa de un anillo murado. Constituyó una Comunidad cuyas aldeas deberían ayudar a la defensa de la Villa o sea, a Teruel, por ser plaza fuerte. Pero, pronto las aldeas se levantaron contra  la villa de Teruel aduciendo (está documentado) que los turolense hacían las cortes de los cerdos pegadas a las muralla y, los animalicos, hozaban sobre los muros desgastándolos y destrozando la muralla.  Por tal razón, no era de recibo que,  inocentes las aldeas, repararan con sus dineros lo que los turolenses deshacían por no controlar a sus puercos.
Aparece, sin lugar a la menor duda, el cerdo/ puerco / cuto / gorrino / marrano… junto con el gurrión, como el primigenio animal en la repoblación de esta tierra. Por cierto que, también, se cita en el Fuero de Teruel la DULA de cerdos.
Cada fuego tenía, cuando menos, un cerdo de recrío para el consumo anual. Un cerdo o dos, para hacer la matanza, el mondongo y, la conserva, más tarde. El cerdo se criaba en la CORTE. La importancia del cerdo era capital para la supervivencia de la familia a lo largo del año y, tal categoría, convertía al cerdo en el REY DE LA CASA. Dónde iba a estar el REY DE LA CASA sino en la CORTE. Y, así, se ha venido llamando desde hace siglos, hasta no hace pocos años, a este lugar que en otro sitios toma los nombres de: ZOLLE, POCILGA, COCHIQUERA, CHOZA, ENGORDADERO, CABAÑA…Seguramente tiene muchos más nombres pero aquí, en el área de Teruel, se le ha llamado siempre CORTE.
Corren los tiempos y el cerdo ha pasado de ser, un entrañable animal doméstico, a ser un número en una de las infinitas granjas que pueblan nuestra tierra. Pero, es también y gracias a esto progresos, una de las fundamentales fuentes de nuestra economía.
El jamón de Teruel es… una delicia al paladar. Pero, cuando tomes este manjar, recuerda que tras su sabor, su aroma y su delicado taste al paladar hay una historia centenaria de la lucha por la supervivencia de un pueblo. El cerdo tiene el ADN de nuestra pequeña historia local.
 ¡Que no se te olvide!
*
***
**
*