ALCÁNTARA
En la provincia de Teruel no quedan puentes de sillería de origen árabe en pie. Los más de 70 puentes históricos catalogados en la provincia son, en su inmensa mayoría, medievales de factura cristiana (góticos) o de épocas posteriores. Aunque Teruel capital y su provincia albergan el legado islámico más espectacular de Aragón a través del arte mudéjar (desarrollado por los musulmanes que se quedaron a vivir bajo el reino cristiano), esta influencia no se plasmó en los puentes locales, sino en sus emblemáticas torres defensivas. De la península arábiga, de donde provenían, carecía de ríos permanentes (solo tenía wadis o cauces secos), por lo que allí no existía una tradición de ingeniería de puentes de piedra. Sin embargo, al llegar a la península ibérica, asimilaron rápidamente las técnicas romanas para restaurar los puentes romanos existentes. Por ejemplo, el puente de Alcántara de origen romano. El nombre actual del Puente de Alcántara (tanto el de Cáceres como el homónimo en Toledo) viene del término árabe al-qanṭara, que significa «el puente». Ambos puentes fueron construidos originalmente por los romanos para cruzar el río Tajo (el de Cáceres a principios del siglo II d.C. bajo el emperador Trajano, y el de Toledo en torno al siglo III d.C.) Durante la época de Al-Ándalus, los musulmanes reconstruyeron y utilizaron estas imponentes obras de ingeniería. Al ver la majestuosidad de la estructura romana, se refirieron a ella simplemente como al-qanṭara, un nombre que caló tanto entre la población que perduró tras la Reconquista.



























