En la pintura del castillo de Alcañiz, el abrazo de dos reyes, sella el tratado de Almizra
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EL TRATADO DE ALMIZRA
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Los reyes coetáneos (contemporáneos) de Jaime I el Conquistador en Castilla fueron: Fernando III el Santo (reinó de 1217 a 1252) y Alfonso X el Sabio (reinó de 1252 a 1284). Jaime I de Aragón vivió entre 1208 y 1276.
El Tratado de Almizra fue un pacto de paz firmado el 26 de marzo de 1244 entre la Corona de Aragón y la Corona de Castilla. Su objetivo principal fue solucionar las disputas territoriales en pleno proceso de Reconquista y fijar la frontera definitiva del Reino de Valencia. El acuerdo se negoció y firmó en el Castillo de Almizra (ubicado en el actual municipio de Campo de Mirra, Alicante). Fue acordado directamente por Jaime I el Conquistador, en representación de Aragón por un aparte y el infante Alfonso de Castilla (el futuro rey Alfonso X el Sabio), quien actuaba en nombre de su padre Fernando III el Santo, por la otra.
Ambos reinos estaban al borde de la guerra abierta debido a que las tropas aragonesas y castellanas se solapaban e incumplían los pactos previos de reparto territorial —el Tratado de Tudilén (1151) y el Tratado de Cazorla (1179)— al disputarse plazas clave en el avance hacia el sur musulmán.
Puntos clave del acuerdo
Se delimitó el extremo sur de la expansión aragonesa. Se trazó una línea imaginaria que iba desde la localidad de Biar, pasando por Busot, hasta llegar a la costa en El Campello (barranco de Aigües) o Villajoyosa.
Quedaban confirmadas bajo su control las tierras al norte de dicha línea, consolidando el dominio absoluto sobre Játiva, Denia y el resto del Reino de Valencia.
Se reservaban de forma exclusiva todos los territorios situados al sur de esa frontera, incluyendo el Reino de Murcia, Alicante, Elche, Villena y Orihuela.
El pacto no solo evitó el conflicto bélico, sino que sentó las bases para el matrimonio posterior entre el infante Alfonso y la hija de Jaime I, Violante de Aragón.
Esta frontera se mantuvo estable hasta que, a finales del siglo XIII, Jaime II de Aragón rompió los límites e invadió Murcia. El conflicto se resolvió finalmente mediante la modificación del mapa en los tratados de Torrellas (1304) y Elche (1305), incorporando de forma definitiva la actual mitad sur de la provincia de Alicante al Reino de Valencia
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EL CONFLICTO SE REAVIVA CON LA GUERRA DE LOS DOS PEDROS
Existía un resentimiento histórico por las fronteras fijadas a principios del siglo XIV en las Sentencias de Torrellas (1304) y Elche (1305). Mediante estos pactos, Castilla había tenido que ceder a la Corona de Aragón la mitad norte del Reino de Murcia (localidades estratégicas como Alicante, Elche y Orihuela, que pasaron a formar parte del Reino de Valencia). Pedro I de Castilla vio en este periodo la oportunidad perfecta para emprender una campaña militar y recuperar esos territorios.
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