Suponemos que la calle esta dedicada, tanto al padre como al hijo (Marín y Mata).
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BUEN
TUROLENSE DE BIEN
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El
ingeniero Bartolomé
Esteban Mata nació en la ciudad de Teruel,
al igual que su padre (el político y senador Bartolomé Esteban
Marín).
Toda
su familia estaba profundamente arraigada a la capital turolense y a
su provincia. Los periódicos locales de la época de los años 20 y
30 (como La
Voz de Teruel)
lo describían habitualmente como "buen
turolense de bien",
plenamente integrado en la vida cultural, social e institucional de
la zona de la Vega de Alcalá, pues, la
burguesía turolense de su tiempo frecuentaba estas vegas como lugar
de descanso veraniego.
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EL
HIJO
El
ingeniero Bartolomé
Esteban Mata
fue el encargado de diseñar el tramo turolense de la Línea férrea
Teruel-Alcañiz. Bartolomé
Esteban Mata
fue un destacado ingeniero
de caminos, canales y puertos turolense
que desarrolló gran parte de su actividad profesional durante el
primer tercio del siglo XX, dejando una huella imborrable en el
patrimonio industrial e histórico de la provincia de Teruel. Su
figura suele confundirse históricamente con la de su padre (del
mismo nombre y licenciado en Derecho). Nació en la provincia de
Teruel y perteneció a la brillante generación de ingenieros
aragoneses de principios de siglo que transformaron las
infraestructuras locales. Su esposa fue María de la Visitación. Su
obra cumbre fue la redacción del proyecto y la posterior dirección
de las obras de la línea
férrea Teruel-Alcañiz
a partir de 1927. Esteban Mata realizó los complicados estudios
topográficos previos para salvar la abrupta orografía turolense y
diseñó la totalidad de los puentes, túneles y terraplenes de la
línea.
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EL
PADRE
El
padre, Bartolomé Esteban Marín (1847-1930):
Fue un influyente político
y jurista turolense.
Licenciado en Derecho, formó parte de numerosas juntas y comisiones
oficiales de la provincia a finales del siglo XIX. Desarrolló una
dilatada carrera en la administración local que lo llevó a ser
gobernador
civil de Teruel
y senador en las Cortes de la Restauración por la provincia.
Bartolomé Esteban Marín (padre) poseía los terrenos y las
concesiones de explotación de azufre en el municipio de Libros. En
junio de 1909, firmó un importante contrato de arrendamiento a largo
plazo con la empresa Industrial
Química de Zaragoza (IQZ),
conocida popularmente como "La Química", que pasó a
explotar el yacimiento a escala industrial. Tras
el arrendamiento, la gestión y dirección técnica de las minas
corrió a cargo de ingenieros y directores nombrados por la propia
compañía IQZ (como el director Clavería o el ingeniero Guellenberg
en los años 30), y no por la familia Esteban.
Bajo este acuerdo de explotación, el poblado de Minas de Libros
llegó a albergar a más de 2000 habitantes, contando con su propio
cuartel, ermita, escuelas y hospital, hasta su cierre definitivo en
1956.
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Avda. Bartolomé Esteban en Alcañiz
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EL HUMOR EN MISCELÁNEA TUROLENSE
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