¡ HAY QUE VOLVER AL PEDERNAL!
Chusé María Cebrián Muñoz
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Si observamos detenidamente la actividad económica de la provincia de Teruel nos damos cuenta de que lo que pasa ahora ya ha pasado en otro tiempo anterior. Básicamente, nos estamos refiriendo a la inversión de capitales foráneos para explotar los recursos naturales de la provincia. La caída de la ganadería en en el siglo XIX y la incapacidad de transformar la manufactura en empresa (por descapitalización) ocasiona el mantenimiento de una economía autárquica y dependiente (Peiró Arroyo). El único banco de Teruel es Banca Garzarán que funciona como entidad de préstamo ajena al primer capitalismo. La banca adelantaba la nóminas a los mineros. Al fin en los años 50 del siglo XX cierra. Teruel no genera ahorro y por lo tanto no puede haber inversión.
Las cosas comenzaron de la siguiente manera. Tras la “desamortización” o liberación de la minería llegan capitales extranjeros a España. A Teruel llegan básicamente capitales de vascongada (hierro, Ojos Negros), Zaragoza ( carbón, minas de Utrillas) y Santander (Azufre, Libros) gracias a la normativa clave que estructura la actividad minera en España que es la Ley 22/1873, de 21 de julio, de Minas. A diferencia de la desamortización agraria (tierras de cultivo), la de minas se centró en la gestión de la riqueza mineral, facilitando su explotación comercial mediante inversión privada, en contraste con los métodos tradicionales de las instituciones religiosas o municipales.
Hay una gran facilidad para registrar los “cotos mineros” que son casi gratuitos y la concesión es indefinida... Aquí aparece como intermediario (el Samper de hoy) Domingo Gascón y Guimbao, diputado y bien informado del tema (ver Miscelánea Turolense). Gascón y Guimbao registra los cotos mineros turolenses y los pone a la venta en su casa de Madrid. La razón es clara, Teruel carece de capitales para llevar adelante la importante explotación minera. Y efectivamente Gascón y Guimbao vende los cotos mineros y se produce la inversión foránea. Esto ha durado hasta hace cuatro día.
Se produce en la sociedad un cambio de rumbo. Cierra Ojos Negros (hierro). Cierra Libros (azufre) y cierra Utrillas (Carbón). Llega una nueva época, ecologista. Se explotarán aquellos recursos naturales ecológicos: SOL Y AIRE. En principio los ecologistas aplauden.
Como pasó en el XIX Teruel carece de recursos propios y aún, España en su conjunto, no está muy predispuesta a arriesgar sus capitales. Aparece como ya aparecieron en el XIX las multinacionales.
Que ha hecho Samper-Forestalia con los recursos eólicos y aerogeneradores. Registrarlos para venderlos al mejor postor. Igual que hizo Domingo Gascón y Guimbao. Parece lógico que para obtener las concesiones de los parques energético debes estar cerca del poder. Desde luego eso te facilita muchísimo las cosas. Aquí, en Teruel, hemos visto las caravanas de políticos y empresario (aéreo-solares) viajar a visitar a los alcaldes para conseguir parques en los distintos municipios. Esto ha ocasionado la “trama” de corrupción (supuesta) que ahora se ventila en los medios de comunicación.
Todo nace de que, si el sol y el aire eran ecológicos en un principio, han pasado a ser CONTAMINANTES. Los mismos que los proclamaron ecológicos, ahora los proclaman CONTAMINANTES. Por qué razón... pues básicamente porque cuando ven invertir CAPITALES, se ponen histéricos ya que son de ideología anticapitalista. Les parece bien un “huerto solar” pero nada de pasar de ahí, ¡eh!. Una ceguera total. La
Plataforma
a favor de los Paisajes de Teruel es
una asociación de carácter ecologista,
conservacionista y territorialista
que nace en mayo de 2021. Resulta que llevábamos décadas destrozando el paisaje de Teruel mediante las explotaciones mineras a "cielo abierto" y no había ningún problema ni necesidad de proteger el paisaje. La intencionalidad e ideología política de esta asociación es clara.
¡Hay que volver al pedernal!
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