TRES ETAPAS DEL TORICO
(Tres momentos históricos de la ciudad)
La Fuente del Torico de Teruel es el emblema más absoluto de la ciudad. A lo largo de la historia (desde 1855), ha reflejado el destino y los avatares de los propios turolenses. Su evolución e hitos se dividen en tres grandes momentos históricos:
PRIMERO
La Guerra Civil (1936-1939): Supervivencia y refugio
Durante la Batalla
de Teruel,
uno de los episodios más crudos y destructivos de la Guerra Civil
Española, la céntrica plaza se convirtió en primera línea de
fuego. La estructura de la fuente sufrió graves daños: el impacto
de un proyectil cercano resquebrajó gravemente su base y la columna
tuvo que ser toscamente apuntalada con vigas de madera.
Para
salvaguardar el símbolo heráldico de la ciudad frente a los
implacables bombardeos, la familia
Gómez Cordobés
desmontó con sigilo la pequeña escultura de cincuenta kilos y la
escondió en un lugar seguro dentro de una casa particular. Gracias a
este acto de protección vecinal, el Torico original sobrevivió a la
práctica demolición de la urbe.
SEGUNDO
El Franquismo (1939-1975): Reconstrucción urbana y debate de identidad
Tras el fin de la guerra,
el régimen franquista asumió la reconstrucción de Teruel a través
de la Dirección General de Regiones
Devastadas.
En este periodo de posguerra, concretamente hacia 1940, se retiraron
los apuntalamientos provisionales de la contienda y se repuso la
emblemática taza alta de la fuente. El Torico regresó a lo alto de
su pedestal, devolviendo la normalidad visual a la plaza.
Décadas
más tarde, en el año 1969, la escultura volvió a bajar brevemente
de su columna para labores de mantenimiento y limpieza urbana.
Curiosamente, estas idas y venidas generaron durante años un intenso
debate historiográfico y popular sobre si la pieza repuesta tras el
conflicto era el bronce auténtico del siglo XIX o si se había
colocado una copia de hierro fundido durante el reacondicionamiento.
TERCERO
La Era Digital (Siglo XXI): El shock viral de la caída y la restauración tecnológica.
En
la era actual, marcada por la comunicación instantánea y las redes
sociales, el monumento
protagonizó un suceso de enorme impacto mediático. El 19
de junio de 2022,
durante el desmontaje de las sogas de un congreso taurino, la tensión
acumulada y el desgaste interno provocaron el desplome
total de la columna.
La icónica estatua cayó al suelo rompiéndose en nueve fragmentos.
Las imágenes del desastre corrieron como la pólvora en el
ecosistema digital global en cuestión de minutos.
La respuesta de
las autoridades combinó la urgencia tradicional con la vanguardia
técnica. Para no interrumpir las inminentes fiestas de la Vaquilla
del Ángel, se fabricó e instaló con celeridad una
réplica
exacta
en el pedestal restaurado. Mientras tanto, la valiosa estatua
histórica original dañada fue trasladada a los talleres de la
Fundación Santa María de Albarracín, donde especialistas
utilizaron resinas de alta resistencia, fibra de vidrio y moldes de
silicona para devolverle su estabilidad mecánica. Tras completarse
este minucioso proceso, el Torico original herido pasó a exhibirse
de forma protegida en el Museo
Provincial de Teruel
para el disfrute de locales y visitantes a corta distancia.


















