Páginas vistas en total

lunes, 24 de noviembre de 2014

Noviembre2014/Miscelánea. FERIA ERÓTICA DE CALAMOCHA

Calamocha, sábado  6 de diciembre.
*
EL EROTISMO Y LA MORAL CATÓLICA
*
Para finales del otoño, antes de que la última hoja caiga y Eva quede al desnudo acuden, los tiones de la comarca y de toda la provincia, a la Feria Erótica de Calamocha. Se trata de aprovisionarse de todo tipo de pertrechos para pasar el invierno “tan agustito” sobre el cálido colchón de hogareña lana.
La dictadura de Franco tuvo como soporte a la Iglesia Católica. A esta fusión se le llamó Nacional-Catolicismo y libró al régimen de ser considerado, por los especialistas en el tema, régimen fascista. Mano dura sí, pero la fuerza del Estado se suavizó gracias al Humanismo cristiano y a la Doctrina Social de la Iglesia. La Iglesia Católica tuvo un peso muy importante en el tema de La Moral y las Buenas Costumbres (expedían, los párrocos, el Certificado de Buena Conducta con carácter oficial). El control social del católico, única opción religiosa existente, era tenaz. Un buena parte de las mujeres llegaban vírgenes al matrimonio y eso, comparado con la situación actual, es altamente significativo. Veníamos de una república, cuya imagen pública es una mujer con los pechos al descubierto, imagen tan procaz y lasciva,  había que corregirla totalmente. Uno de los pilares de esta nueva corriente sería la educación, una educación basada en una Fe y una Moral, construida a base de férrea disciplina. Las Escuelas de Magisterio fueron de esta manera “la forja” donde se “fabricaron” nuevos maestros y maestras, ejemplo y difusores de la nueva doctrina al uso. Ángel Torres Escriche, turolense ejerciente nacido en el turolense barrio de Los Baches y maestro, señalaba la siguiente anécdota. Siendo estudiante en la Escuela Normal de Magisterio, un año hicieron baile para Sábado Santo y comenzaron antes de que dieran las doce de la noche (había que retirarse temprano). Enterado el obispo de tal hecho, se puso en contacto con el director del Centro que reunió a todos los alumnos y ante el mutismo general los “quinteo”.  Aquel año académico, uno de cada cinco alumnos de la Escuela Normal suspendió curso. Hoy esto resulta extravagante, pero entonces, nadie protestó… era una dictadura.  Sin embargo, la tuna cantó aquel año, bien entrada la noche y con dos copas de más, aquella copla que decía: Que Teruel ya no es Teruel/ que se paice a Washington/ tiene obispo y toda hostia/ casa putas y un frontón.
En lo tocante a este  establecimiento yo no lo conocí, sin embargo he oído decir que se encontraba al principio de la Cuesta de la Jardinera. No puedo asegurarlo, sin embargo debía cumplir su función social. Para cuando se sorteaban los quintos, muchos mozos con sus 21 años cumplidos y que no habían salido nunca de la masía, viajaban hasta la capital. Aquí acudían de mañana a la Caja de Reclutas. Una vez sorteados les tocaba hacer dos colas. Una en la emisora de Radio Teruel, allí ponían un disco dedicado y señalaban el destino: África, Península o excedente de cupo. Las familias, en el pueblo y allí donde llegaba el sonido de la radio, se enteraban de la suerte del hijo. La otra cola era en la casa de prostitución… Esto era insufrible para el Régimen (más para la Iglesia) y también acabó con esa práctica. Unas señoras prostitutas a las que el pueblo sacó una copla: "El Puente la Reina han hecho/ camino para las putas/ pues todas las tardes pasan/ las tres o las cuatro juntas". Un Régimen que ocultaba a su vez el aborto, el divorcio y los “cuernos”.
Cuando en los años setenta (70) el franquismo dio señales de descomposición total todo este “mundo a presión” estalló. Viajes a Perpiñán… homosexualidad, pornografía, iconos del erotismo como Susana Estada, etc., etc., salieron a la luz. En Teruel, periferia del Estado, ciudad pequeña con un importante control social, las cosas fueron más pausadas. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los medios de comunicación, por lo significativo, fue la "fuga" de varios sacerdotes de nuestros pueblos con sus novias a grandes ciudades donde vivir sus vidas en anonimato.
Ahora, causa sorpresa que en Calamocha haya una feria del erotismo. Algunos dirán: falta hace, pues los pueblos de la provincia están despoblándose. Sin embargo la cosa no pasa de su componente lúdico. Se ha revertido el bum de natalidad que comenzó en el siglo XIX y a fecha de hoy es ya irreversible. Hay muchos pueblos en los que hace décadas que no ha nacido un niño.
*
La "republicana" arrastra masas.
*