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martes, 30 de diciembre de 2014

Diciembre2014/Miscelánea. UN PAÍS ESPERPÉNTICO

LA BROMA Y EL ESPERPENTO
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El día 28 de diciembre pasó inadvertido. Igual sucede con los Carnavales. De estos últimos, lo más repetido es la frase manida que dice que Franco los prohibió. En este país, con más universitarios que Alemania, todavía funciona el Toco-Mocho. Los Inocentes y los Carnavales son celebraciones que sus habitantes ritualizan a diario. La cúpula directiva de Bankia no sólo tenía tarjetas Black, sino que en plena crisis de esta entidad, que tan desastrosamente dirigían, se suben el sueldo un 26%.  La noticia soltada a bocajarro en los telediarios, con la sopa caliente en los labios y la envidia corroyendo transversalmente las venas de las clases medias, causa estragos en cualquier votante que, “cabreado”, decide tirar la toalla y votar a Podemos. Se vota y se milita en los partidos políticos con la misma espontaneidad y falta de criterio que se hace con los equipos de fútbol. Si el Zaragoza desciende, el aficionado de “toda la vida” se da de baja del club. Se dice que, en España, la mayoría sociológica es de izquierdas. Todo eso hay que ponerlo en dudas y además con un ejemplo muy decembrino. Unos días antes del 28 de febrero, concretamente el 22, celebramos el día de la SALUD (quiero decir la Lotería Nacional). El país se paraliza por un instante y todo el mundo fía a la suerte. Se trata de que la diosa fortuna llame a tu puerta y abandonar tu puesto entre la sufrida CLASE MEDIA para colocarte en el nivel de los ricos, los potentados o los rentistas. De igual manera hizo la madre de la reina Leticia. Al día siguiente del braguetazo de la hija, se marchó sin decir adiós de CCOO. ¡Toma ya conciencia de clase!
Pero, un hombre o mujer de izquierdas debería luchas por la Justicia Social, esa es su doctrina. Justo, todo lo contrario a la lotería. Porque, la Justicia Social es el justo reparto de la riqueza entre todos y la lotería, sin embargo, como su nombre ya indica, es un injusto reparto de la riqueza  (el dinero lo hemos puesto previamente y sólo se reparte una parte, de nuevo el Estado gana). Ni los partidos instruyen (educan) a sus militantes ni en las escuelas se explican conceptos tan básicos; si lo haces te dicen que eso es política y te expedientan. El resultado final es, lo que hay. Un país que da mayoría absoluta al PP porque estaba con el agua al cuello. Pero que superadas la crisis, aunque sólo sea una miajica, vuelven a truco, al engaño, al Toco-Mocho, a la lotería y a excusarse el IVA en las facturas. Vuelve a potenciar la economía sumergida y el cambalache. Por todo ello, decimos que los políticos son un fiel reflejo de la sociedad de la que han salido. Vivimos y actuamos con unas conductas endiabladamente peligrosas, siempre a la espera de ser rescatados en el último instante y mirando de reojo al vecino, por si come las uvas de dos en dos. ¡ Atentos a Grecia!
Por otra parte tenemos a los catalanes con su Bono-Basura pidiendo la independencia, pero con un solo objetivo: ser rescatados por el Estado Español. Nadie más los rescataría ni daría un duro por ellos. Los telediarios o “partes”, que se decía en tiempo de Franco, son un sainete. Los obreros andaluces cuando toman una finca (latifundio) se sientan el borde de la piscina para luego bañarse y tomar una Coca-Cola. En el año 1936 hubieran cogido un par de machos y se hubieran dejado el alma labrando. Pero en el 36, la II República no quiso repartir tierra para evitar la fuga de la mano de obra del campo hacia los pequeños propietarios, de voto más conservador. La tierra, la sigue teniendo el duque de Alba al que el pueblo llano aplaude al pasar y no digamos a su madre. “La duquesa era una adelantada a su tiempo”, dicen algunos estúpidos y altos jerarcas del socialismo andaluz (Alfonso Guerra). Lo dicho… un carnaval.
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