Vistas de página en total

lunes, 6 de octubre de 2025

Octubre2025/Miscelánea. CUENTOS DE LA CORTE DEL REY MAGNÁNIMO (LO QUE VALE UN BUEN CONSEJO)

LO QUE VALE UN BUEN CONSEJO

(Cuento sefardí)

*

Cuentan que hace ya mucho tiempo, cuando la espada era la primordial arma de guerra, habitaba en un castillo un conde al que su rey llamó a la guerra pues el reino acababa de ser invadido por un poderoso enemigo. El conde tenía esposa y marchó a la guerra dejándola embarazada, así que, el conde, no conoció a su hijo, pues todavía no había nacido.

El conde entró en combate y era muy aguerrido y luchador. El rey lo apreciaba mucho por su valor. El, sin embargo, y a pesar de sus éxitos en el combate pensaba mucho en su mujer y en su hijo de los que no había tenido noticias en el muchos tiempo que llevaba de campaña.

Un buen día en el fragor del combate salvó la vida a  un soldado judío. El soldado le dijo, conde, te debo la vida, pero no tengo con que pagarte. Solamente puedo darte mi espada y un consejo. Dijo el conde, acepto la espada y dime tu consejo. El judío le dio este consejo que dice así: “la ira de la noche, guárdala para la mañana”.

Pasó el tiempo, terminó la guerra y el conde volvió a su castillo. Era ya anochecido cuando entró a sus aposentos con la intención de ver a su mujer. Desde detrás de una cortina que daban acceso a la habitación vio a su mujer acostada con un hombre y sintió ira. Entonces se acordó del consejo de su amigo judío. Dejó la venganza y se acostó en otro lecho. A la mañana fue pronto a la habitación de su mujer con la espada en la mano. Al entrar vio a su mujer durmiendo con su hijo.

Dio gracias al cielo por acordarse del consejo. De no haberlo hecho y haberse precipitado, hubiera cometido un doble crimen matando a su mujer y a su hijo.

Trato de encontrar al judío para honrarle pero nunca lo pudo encontrar. En memoria de este suceso puso este lema en la cartela de su blasón. Desde ese día aprendió a ser prudente y vivió feliz.

***
**
*