UN ESCUDO PARLANTE
El escudo aparece al menos en dos lugares. Se puede ver en el dintel de la puerta de entrada al palacio episcopal de Teruel y en este caso que traemos aquí coronando el retablo de Santo Tomás de Villanueva. Es un escudo cortado y partido, barroco, colocado sobre una cruz de Santiago y timbrado con capelo. En sus cuatro cuarteles aparee una “olivera” (olivo en castellano/español) y en dos de ellos un sol sobre la olivera. De lo que se deduce el nombre del titular: SOL-OLIVERA que da ZOLIVERA que es el nombre del obispo titular
Puerta del palacio episcopal de Teruel. Bajo el capelo y entre las doce borlas (que representan a los doce apóstoles) se sitúa el escudo montado sobre la cruz de Jerusalén. Por timbre asoma sobre el escudo una mitra y un báculo. En el escusón un pez, símbolo cristiano, y los dos brazos. Uno de los brazos es de Cristo y, el otro, de San Francisco de Asís, en el que se reprodujo las llagas de Cristo. Esto indica que el obispo que lo mandó hacer era franciscano. A tal efecto, se trata de Fray León Villuendas Polo (de Torrijo del Campo).
En la cartela inferior puede leerse: PRO CRISTO LEGATIONE FUNGIMUR, que puede traducirse como: EN NOMBRE DE CRISTO SOMOS EMBAJADORES
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