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sábado, 13 de junio de 2020

Junio2020/Miscelánea. LA BANCA GARZARÁN EN LA CALLE TEMPRADO NÚMERO SIETE


En el número 7 de la calle Temprado se ubicaba la "Banca Garzarán". Tras su cierre en el año 1959, las oficinas quedaron "momificadas" hasta el día de la fecha. Esta particular circunstancia ha hecho que, dichas oficinas, sean objeto de interés etnográfico. Para conocer como era su interior pinchar en la siguiente dirección: 
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La "Banca Garzarán" tenía ámbito provincial y se nutría fundamentalmente de los servicios que prestaba al sector minero de la provincia: Libros (azufre), Ojos Negros (hierro) y Utrillas (carbón).
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La banca, en el sentido actual, nace en España a principios del siglo XX. Esta banca, cuya función era ser dinamizadora del tejido industrial tenía dos componente con los que ejecutar su misión. Por una parte recoger los depósitos de los clientes y con esa masa monetaria invertir en el desarrollo de su área de influencia y, en segundo lugar, a algunos bancos les concedía el banco de España el privilegio de ser "bancos emisores", de esta manera, hasta un cierto porcentaje de sus depósitos les permitía emitir moneda. Estas emisiones producían inflación, pero también, puestos de trabajos y dinamizaban la economía.
Desde principios del siglo XX, al menos, la Banca Garzarán estaba condenada a desaparecer. Los sectores económicos de la provincia iban en franco declive. Agricultura y ganadería en manos de caciques que empobrecían el territorio y generaban emigración. Para la minería, Domingo Gascón, abrió una oficia en Madrid en la que vender los cotos mineros de la provincia a capital foráneo. La industria era prácticamente inexistente (no se quería industria porque encarecía la mano de obra del cacique) o, la existente, como la azucarera de Santa Eulalia, era de capital catalán. Así que, una población cada vez más empobrecida, no generaba depósitos en los bancos y a su vez, el banco de España, no le permitía ser banco emisor. Un circulo viciosos que dio la puntilla a una realidad demasiado trágica. A todo ello se unió la explosión demográfica del siglo XIX. Familias con seis u ocho hijos tenían un futuro negro en la provincia. Por ello, la emigración fue la salvación. Blasco Ibáñez nos ilustra sobre la cruel realidad de la emigración al reino (luego, bendita emigración).
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DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO
Edificio muy característico de la trama urbana de la ciudad bien ambientado y construido, clásico en su forma y ordenadamente compuesto, ofrece diferentes detalles de interés en los precercados de sus huecos, en la molduración de la separación de sus plantas y en las ménsulas de apoyo de sus balcones. (José Laborda Yneva)

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