En torno a las diez horas del día de Santo Tomás de Aquino se ha puesto ha nevar con "cierta virtud," pero ésta, ha durado poco. Se cuenta que cuando Alfonso II eligió esta muela para hacer la villa de Teruel, lo hizo pensando que gracias a las escasas lluvia que aquí se precipitan, los futuros habitantes no tendrían que hace tejado en sus casas.
*


