La Iglesia de Santa María la Blanca en Villalcázar de Sirga (Palencia) es uno de los hitos más imponentes del Camino de Santiago. Este templo-fortaleza, de transición del románico al gótico, fue construido a finales del siglo XII como sede de una encomienda de los Caballeros Templarios. El rey Alfonso X el Sabio dedicó doce de sus Cantigas a los milagros de la Virgen de esta iglesia, conocida entonces como Villasirga. La fachada sur destaca por su doble friso: el inferior representa la Adoración y el superior a Cristo con los Apóstoles, formando una auténtica "Biblia en piedra". En su interior se encuentran los sepulcros góticos del infante don Felipe (hermano de Alfonso X) y su esposa doña Leonor Ruiz de Castro, que conservan gran parte de su policromía original del siglo XIII. Alberga un espectacular retablo de imágenes policromadas donde destaca la imagen de la Virgen Blanca.












