Descripción
publicada en el BOA
En origen se trató de una construcción
románica de finales del s. XII, a la cual se adosó a mediados del
s. XIII una torre-puerta mudéjar de estructura interior cristiana y
decoración exterior basada en motivos realizados en piedra,
ladrillo resaltado y cerámica vidriada. Dicha iglesia fue demolida
a comienzos del s. XIV para ser sustituida por una nueva
construcción en estilo gótico-mudéjar más acorde con los nuevos
gustos artísticos. Su tipología está relacionada con la de la
iglesia de Santiago en Montalbán. Consta de amplia nave única con
capillas laterales entre los contrafuertes, ábside poligonal con
capillas radiales y coro alto a los pies. La cabecera y parte de las
capillas laterales están recorridas en su parte superior por una
tribuna con función defensiva. A finales del s. XIV se adosó un
claustro mudéjar en su lado meridional, que fue reformado a partir
de 1900 en clave modernista. Del mismo modo se hicieron algunas
transformaciones en el interior del templo, que culminaron con la
decoración mural llevada a cabo por el pintor Salvador Gisbert.
Estas intervenciones dieron lugar a la creación de un espacio
singular decorado en un colorista estilo neogótico. Exteriormente
destacan la fachada barroca del s. XVIII, realizada a la vez que la
ampliación de la capilla de la Inmaculada y situada junto a la
antigua portada medieval recientemente descubierta, y el ábside,
decorado con torreoncillos octogonales sobre los contrafuertes y
motivos de tradición mudéjar realizados en ladrillo y cerámica.

