CRUZ PROCESIONAL DE LINARES (SIGLO XV)
La más grande y más rica entre todas las cruces procesionales, adornadas con esmaltes translúcidos, que fueron presentadas en la Exposición de Zaragoza, había sido enviada por el pueblo de Linares, situado á muchas leguas de la estación de Rubielos de Mora. No lleva punzón alguno. La ornamentación de la parte anterior de dicha Cruz comprende, además del Crucifijo, algunas figuras sobrepuestas de alto relieve hechas en plata dorada: las de los dos ladrones y las de dos Evangelistas sentados en las extremidades de la Cruz; arriba la Resurrección; abajo la Bajada á los Infiernos. Estos dos Evangelistas que hoy acompañan al Crucifijo, estuvieron primitivamente colocados en el reverso de la Cruz, donde otros dos Evangelistas ocupan aún la parte alta y la parte baja. Deben volverse á colocar en su sitio: esto es, en las extremidades de los brazos, donde aparecen hoy los dos grupos: la Virgen rodeada de las Santas Mujeres y San Juan rodeado de soldados; grupos que estaban colocados en otro tiempo á la derecha y á la izquierda del Crucifijo. La figura sentada en medio de la Cruz, por el reverso, es el Cristo de Majestad. Los dos lados de la Cruz están casi enteramente cubiertos de escenas grabadas y ornamentadas con esmaltes translúcidos sobre fondo azul oscuro. Los motivos que en ellas aparecen son los siguientes: parte anterior, medallón alto, colocado bajo el grupo de la Resurrección; la Entrada de Cristo en Jerusalén; una placa cuadrada puesta detrás de la cabeza de Cristo Crucificado; la Cena. Entre los dos (lugar ocupado por el título: Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum; Miserere) la Flagelación; sobre los brazos, á la derecha de la Cena, Cristo ante Pilatos; á la izquierda, el Camino del Calvario. Medallón de la izquierda: al lado del Evangelista, la lanzada de Longinos (que en lugar de poder herir al Crucificado, parece ser dada en el vacío). Medallón de la derecha: el Descendimiento. En el medallón de la parte baja, encima de la Bajada á los Infiernos, la Ascensión. Reverso ó parte posterior. Medallón de arriba: las Santas Mujeres en el sepulcro; medallón de la izquierda: la Adoración de los Reyes Magos; medallón de la derecha: la Adoración de los Pastores. Brazo izquierdo de la Cruz: la Visitación; brazo derecho: la Presentación en el Templo. Medallón inferior: Pentecostés, En el brazo de la Cruz, entre el Cristo de la Majestad y el medallón de Pentecostés, el Juicio Final y la Entrada de los justos en la ciudad celestial y el Infierno en escorzo. El orfebre colocó una verdadera enciclopedia cristiana en los medallones, y aún en el mismo madero de la Cruz revestido de plata y cubierto de figurillas. Si el cuadro-relicario de Roncesvalles que estuvo expuesto también en Zaragoza (V. lamina 109, en colores) daba la idea de una portada de catedral, recortada en leves plaquitas de esmalte, la cruz de Linares hace pensar en aquellos grandes retablos, como el del Espíritu Santo, de Manresa, los cuales resumen en una serie de cuadros, toda la historia del mundo. Los esmaltes de la Cruz de Linares reproducen, en miniatura, las pinturas catalanas de principios del siglo XV. Semejante obra que es única en la historia del esmalte por su riqueza iconográfica, por otra parte confusa y laboriosa, no pudo ser ejecutada sino cerca de una gran escuela de pintores. D. José Gudiol se preguntaba si esta Cruz tan extraordinaria no procedería de Morella que, como lo ha revelado la Exposición de Zaragoza, era en el siglo XV importantísimo centro de orfebrería. Cierto es que Linares no está mucho más lejos de Morella que de Teruel; pero la custodia de Tronchón que no debe ser posterior sino en pocos años á la Cruz de Linares y que lleva el punzón de Morella, está adornada con esmaltes muy superiores por la delicadeza del dibujo y del colorido á los de la Cruz (lámina. 88). Imposible es designar actualmente la población de dónde esta Cruz, digna, de una catedral, pudo ser enviada á Linares, aldea floreciente en otro tiempo y que más tarde recibió, no se sabe de quién, uno de los esmaltes pintados más maravillosos de Limoges (véase lám. 111, en colores).
