El Palacio de la Diputación de Palencia, diseñado por Jerónimo Arroyo e inaugurado en 1914, es una obra cumbre del modernismo en la ciudad, combinando este estilo con influencias eclécticas, neorrenacentistas y neoclásicas. Destaca por su fachada de piedra de Hontoria, el uso de hierro y cristal, un vestíbulo de estilo italiano y un patio interior.
La Calle Mayor de Palencia es el corazón geográfico y comercial de la ciudad, considerada su auténtica "columna vertebral". Con aproximadamente 900 metros de longitud, conecta la Plaza de León con el parque del Salón de Isabel II y destaca por ser una de las vías comerciales más emblemáticas de Castilla y León.
El Puente de Lantadilla es una imponente construcción de piedra que cruza el río Pisuerga, uniendo las provincias de Palencia y Burgos (concretamente las localidades de Lantadilla y Palacios de Río Pisuerga. Aunque comúnmente se le asocia con un origen romano, la estructura actual data mayoritariamente del siglo XVI. Posteriormente, fue objeto de importantes reformas y ampliaciones durante el siglo XVIII, bajo el reinado de Carlos III, como atestigua una inscripción epigráfica en el propio puente.
La Iglesia de San Lázaro es uno de los monumentos históricos más significativos de Palencia, destacando por su vínculo con la figura del Cid Campeador y su evolución desde un hospital de leprosos hasta su forma actual. La tradición sitúa su origen en 1076, en un edificio fundado por Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid) que servía como hospital para peregrinos y leprosos (lazareto). A principios del siglo XVI (hacia 1508), la iglesia fue reconstruida casi en su totalidad por Don Sancho de Castilla, quien estableció allí su mausoleo familiar. A lo largo de los siglos pasó de manos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a ser una parroquia regular. Entre 1955 y 1959, sufrió un incendio y el hundimiento de sus bóvedas, lo que obligó a una reconstrucción que alteró su línea gótica original.
El Convento de San Pablo en Palencia es uno de los monumentos religiosos más importantes de la ciudad, fundado originalmente por Santo Domingo de Guzmán en el siglo XIII (alrededor de 1219). Es la sede de la Orden de los Dominicos y destaca por su evolución arquitectónica, que abarca desde el gótico hasta el neoclasicismo. Destaca el Retablo Mayor, una magnífica obra del estilo plateresco atribuida a Felipe Vigarny (siglo XVI). Ocupa todo el testero de la capilla mayor y es una de las piezas maestras del renacimiento en la región
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