CONVENTO E IGLESIA DE LAS DOMINICAS EN ALCAÑIZ
El Convento de las Dominicas de Alcañiz (fundado a finales del siglo XVI, en 1579, gracias a Bartolomé Rudilla) ha tenido una azarosa historia marcada por sucesivas destrucciones y reconstrucciones. Se estableció en 1579 con el apoyo de Felipe II y la comunidad de religiosas dominicas. Sufrió destrucción en la Guerra de la Independencia (1808-1814), durante esta guerra el templo renacentista original fue destruido por las tropas francesas, conservándose únicamente la portada de la iglesia (conocida hoy como el Arco del Convento o portada renacentista). Tras décadas utilizando dependencias provisionales, en 1878 se colocó la primera piedra de un nuevo templo de grandes dimensiones pero de menor valor artístico debido a la escasez de recursos. El siguiente impacto que sufrió en convento fue en la Guerra Civil. Durante la contienda (y tras la toma o liberación de Alcañiz hacia marzo de 1938), el edificio no sufrió una demolición directa total por bombardeos como otros en la localidad, pero tras finalizar la guerra la iglesia del convento fue incautada y reutilizada como almacén de abastos. La comunidad estaba formada por entonces por unas dieciséis religiosas. Demolición y traslado (década de 1960): En 1965, el antiguo edificio e iglesia del siglo XIX fue demolido. Las monjas dominicas se trasladaron a otro edificio en la calle Llana (actual calle Francisco Coello), y posteriormente, en los años 60, se edificó un nuevo convento en la Ronda Belchite (diseñado por Arturo Esparza Gaspar), el cual estuvo activo hasta su cierre definitivo en los años 2000. De aquel conjunto histórico del siglo XVI solo perdura la portada renacentista original.



