"Urbi et orbi"
a la ciudad (Roma) y al mundo
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León XIV realizará un viaje a nuestro país del 6 al 12 de junio de 2026. En el mundo hay aproximadamente 1.422 millones de católicos. La diplomacia vaticana es el servicio diplomático más antiguo del mundo y el más paciente (la Iglesia es eterna). Sus orígenes formales se remontan al siglo IV, cuando el Papa Silvestre I envió legados al Concilio de Nicea en el año 325. El Papa ejerce simultáneamente un doble liderazgo como máxima autoridad de la Iglesia Católica y jefe de Estado del Estado de la Ciudad del Vaticano. A esta visita no es ajeno a ningún segmento o sector de la religión y/o de la política española. En fechas precedentes ya han visitado al papa políticos españoles de todo signo. El papa es como un inspector, escucha más que habla y sus gestos son medidos, controlados. Este papa es agustino, como lo fuera el obispo Polanco y tiene doble nacionalidad estadounidense y peruana. España aportó al catolicismo toda América. Sin olvidar, que fue un emperador de origen hispano, Teodosio I el Grande, quien hizo oficial el cristianismo en el Imperio Romano. Lo logró al promulgar el Edicto de Tesalónica (o Cunctos Populos) el 28 de febrero del año 380.
EL PAPA ESTEBAN II (III)
(El papa Esteban II que murió sin ser coronado papa, fue sucedido por Esteban III (también conocido como Esteban II según diferentes recuentos históricos). Su pontificado abarcó desde el 26 de marzo del año 752 hasta el 26 de abril del año 757)
El Edicto de Milán (313 d.C.) promulgado por Constantino y Licinio, legalizó el cristianismo y puso fin a las persecuciones, permitiendo la práctica de cualquier religión en igualdad de condiciones dentro del imperio romano de occidente. El cristianismo se convirtió en la religión exclusiva y oficial del Imperio Romano más de medio siglo después, mediante el Edicto de Tesalónica (380 d.C.), decretado por el emperador Teodosio. Por lo tanto, ningún emperador romano otorgó a los cristianos el poder civil y político sobre el imperio de occidente, sin embargo, la Iglesia naciente, sí se consideró heredera del Imperio Romano. Efectivamente, la Iglesia Católica se considero y se considera en muchos aspectos la heredera del Imperio Romano. Tras la caída de Roma (476 d.C.), la Iglesia adoptó su estructura administrativa, el idioma latín y el concepto de "autoridad universal". De hecho, el Papa conserva el antiguo título romano de "Pontífice Máximo". La Iglesia adaptó la división territorial romana (diócesis) para establecer sus propias jurisdicciones episcopales. El latín se mantuvo como la lengua oficial de la liturgia, la diplomacia y los textos teológicos, preservando la unidad cultural en Europa occidental. Durante las invasiones bárbaras, los monasterios e instituciones eclesiásticas fueron los únicos refugios que preservaron el derecho romano, la filosofía clásica y el conocimiento escrito.
En línea con lo señalado anteriormente en el año 756, el Papa Esteban II se apoyó en la "Donación de Constantino", un documento que resultó ser una falsificación, para legitimar el nacimiento de los Estados Pontificios y justificar el poder político de la Iglesia.
El papado necesitaba proteger Roma de los ataques de los lombardos. Esteban II acudió al rey franco Pipino el Breve en busca de ayuda militar, ungiéndolo rey en el 754 a cambio de la protección franca. Pipino expulsó a los lombardos de los territorios de Rávena y Pentápolis, entregándoselos al Papado en lo que se conoció como la "Donación de Pipino" (año 756). Para justificar que esos territorios le pertenecían por derecho divino y legal, la curia romana exhibió la Donación de Constantino. Este texto apócrifo afirmaba que, en el siglo IV, el emperador romano Constantino había cedido al Papa Silvestre I el control absoluto sobre Roma y todo el Imperio de Occidente. En el siglo XV, el humanista Lorenzo Valla demostró mediante análisis lingüísticos que el documento era una falsificación medieval fabricada por la propia Iglesia en el siglo VIII.
