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lunes, 15 de diciembre de 2025

Diciembre2025/Miscelánea. LA IMPORTANCIA DEL BELÉN EN LA CIVILIZACIÓN CATÓLICA

EL LIBRO DE LA VIDA DEL CRISTIANO

Chusé María Cebrián Muñoz

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El día 26 de diciembre es San Esteban. San Esteban es protomártir y con él el cristianismo deja de ser una secta judía para convertirse en una religión. La nueva religión tiene que estructurarse de pies a cabeza partiendo del recuerdo de la vida de Jesucristo. Se escribirán muchos evangelios, pero serán los Padres de la Iglesia los que harán la exégesis, ordenarán, eliminarán textos (llamados apócrifos) y darán un sentido coherente a los recuerdos a veces dispersos de los evangelistas. Durante más de 2.000 años se ha ido conformado una religión que no es más que un sistema de pensamiento, una ideología, un sistema ordenado y sistematizado que acompaña la vida del cristiano de “la cuna a la tumba”. Esta religión nace pegada a la realidad humana. El cristianismo y más concretamente el catolicismo se desarrolla en el área mediterránea y es heredero del imperio romano. La nueva religión tiene que crear sus propios ritos e ir sustituyendo los de las religiones anteriores para convertirse en la “única y verdadera”. Veamos. La última cena se realiza con pan y vino, es decir con dos de los tres elementos de la triada mediterránea: vid y cereal. El tercer elemento es el aceite, que sale del olivo, el aceite se usa para la unción de enfermos y lámparas votivas. El agua, es elemento común, pero será de especial predilección la del Jordán. Las familias poderosas como los reyes se hacían traer agua del Jordán para bautizar a sus hijos. Cuando se descubre América y la cristianizan los franciscanos, lo primero que se lleva a América es el cereal, la vid y el olivo. No se podían realizar los ritos cristianos en el nuevo continente sin la triada mediterránea. De las religiones animistas se toma la división del año en dos ciclos: el ciclo de la vida (del 21 de diciembre al 21 de junio) , es decir de solsticio de invierno a solsticio de verano y, el ciclo de la muerte, (del 21 de junio al 21 de diciembre). Jesús nace con el ciclo de la vida el 24 de diciembre. El sol empieza a subir sobre el horizonte y pronto la naturaleza despertará. En plena primavera, en pleno resurgir de la naturaleza, colocan la resurrección de Jesús. Tiene sentido. Durante el ciclo de la vida el elemento fundamental es la hoguera que calientan la tierra y hacer resurgir la vida. Acompañando a las hogueras se colocan fiestas y santos. Las hogueras van de Navidad a San Juan. Las primeras hogueras son para Santa Lucía (Barrachina es el primer pueblo en hacer hogueras), ya que observaban la caída total del sol sobre el horizonte para el 13 de diciembre. En el ciclo de la muerte está la fiesta de Todos los Santos. De esta manera van sustituyendo las fiestas paganas por fiestas cristianas. Pero, a pesar de todo, hay un tema fundamental: “cómo estructuramos la sociedad”. Los romanos ya habían adelantado una cuestión básica: LA FAMILIA. La familia será el núcleo básico sobre el que pivotará la vida del cristiano. Se irá abandonando la poligamia hasta acabar con ella definitivamente (cosa que no pasa con la religión islámica). Y aquí, en la familia, es donde se tiene un acierto fundamental: padre, madre e hijo. Dicen que San Francisco es el creador del Belén. La gente se identifica con este modelo y es un elemento cristianizador de primer orden pues, el Belén, penetra en la médula familiar y consolida el modelo que se pretende, de familia nuclear. Las cosas iban bien, pero es necesario conducir a la sociedad por el camino que promete la nueva religión. Costará, pero, finalmente, aparece tras el libro de los nacimiento y de las defunciones, el libro de la vida del cristiano, que abarcará todos los sacramentos. En ese libro se señalan los ritos más importantes y preceptivos del cristiano. Hay una anécdota que es reveladora. Se ha discutido durante mucho tiempo si el escultor Damián Forment era aragonés o valenciano. La cuestión la resolvió Moliner, un cura natural de Alcorisa y amante de la historia (fue párroco también de Cariñena). Aunque los archivos de la iglesia de Alcorisa fueron quemados por tropas de la II República Española él encontró en la sede episcopal de Zaragoza una copia del libro de confesiones por Pascua Florida. En efecto, todo cristiano tiene que confesar y comulgas al menos una vez al año por Pascua Florida. Y, resultó que la familia de Damián Forment aparece en la relación de los confesados y comulgados por Pascua Florida. Por esa razón el instituto de enseñanza media de Alcorisa lleva el nombre de Damián Forment.

Hay otros asuntos en los que la Iglesia Católica no ha cedido ni un ápice. Se trata de la mujer y su acceso al sacerdocio. La mujer en estas culturas de Oriente Medio es impura por culpa de la menstruación y por tanto relegada. La cuestión radica en que en el sacrificio de la misa el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo. En la antigüedad la higiene, no cabe decirlo, lucía por su ausencia. No era de recibo que una mujer consagrara la sangre de Cristo mientras garras abajo corría la sangre si acaso en ese día tenía la regla. La Iglesia obsesionada con esta cuestión no cesó hasta declarar a la Virgen María INMACULADA (antes del parto, en el parto y después del parto). ¡Qué nadie tenga la menor DUDA!

Así pues, una ideología que ha guiado la vida de millones y millones de seres humanos y que ha ido perfeccionándose y adaptándose, concilio tras concilio, sea difícilmente suplantada. El catolicismo conforma la vida del creyente y del no creyente. Muestra clara es la Navidad. Volver a casa por Navidad es más que una necesidad y un rito, es un impulso innato e incontenible fruto de siglos de profundización en la idea de la familia. La familia se define por los afectos, la tribu, por la sangre. Esa es la fuerza de la familia. Y esta es la razón por la que homosexuales y lesbianas forman familias y no comunas (y si hacen comunas, las hacen en menor medida). La familia nace del amor y de la necesidad de trasmitir la herencia material (la propiedad privada) y genética, de padres a hijos.

EL ANIMISMO.- Antes de que aparecieran las religiones que ahora conocemos, existieron, de forma primigenia, las religiones animistas. Si observamos detenidamente veremos que todavía perviven algunos rasgos de las mismas ocultos en ritos y tradiciones cristianas. En la provincia de Teruel son evidentes las hogueras, cuyo mecanismo se basaba en dar calor para despertar a la Tierra y que las plantas vuelvan a vegetar y la vida a florece. De la misma manera golpeaban el suelo con los pies o con palos que posteriormente se transformaros en pieles de animales en forma de tambores. Ese sonido era una llamada a ese espíritu oculto dentro de la Tierra. Otro elemento que ha llegado hasta nuestros días es el Mayo. Se trata de un árbol (en Castielfabib son dos) de considerables proporciones que se planta en la plaza del pueblo, funciona como un falo y fecunda a la tierra. Otros rituales tenían como objeto propiciar la lluvia o la protección de los animales a través de romerías potenciadoras de la fertilidad tanto animal como humana (ver Yerma de García Lorca). Rogativas, romerías, esconjuros... son ritos primigenio de un hombre ligado estrechamente el medio en el que vive.

Para comprender la relación del hombre con la naturaleza, con el medio natural que compartía de tu a tu con vegetales y animales, veamos, por ejemplo, como se domesticó el lobo. El lobo “comprendió” que, aproximándose al hombre, tenía comida asegurada, se aprovechaba de los desechos de comida de éste (véase la relación del pastor actual y su perro). Ahí aparece el perro, que no es otra cosa, que un lobo domesticado. De la misma manera, el hombre para tener la comida asegurada, solamente tenía que seguir a los animales en sus migraciones. Con el tiempo, al domesticarse los animales, la migraciones las controla el hombre, por eso aparecen los encierros (San Fermín es el más famoso pero no el único) que es la forma de concentrar a los animales antes de la trashumancia. Con la llegada del otoño (ver frías de Albarracín en Kalathos) el hombre recogía a los animales e iniciaba la trashumancia. Es el hombre el que aprende de los instintos del animal. Comprender como un animal (una grulla, hoy) recorre miles de kilómetros cada año por puro instinto es difícil de explicar.

En otro orden de cosas pero también procedentes del animismo tenemos el santuario de Peñalba de Villastar que reunía las romerías de su entorno. Hoy día, es la Fuensanta de Villel, quien que cumple el mismo papel.

La característica fundamental del rito es que siempre o casi siempre se consigue lo que se pide o persigue. Todas las primaveras volvía a renacer la vida, sin que nunca fallase. En este sentido el rito de la misa es idéntico. Siempre que se consagra, Dios baja en forma del cuerpo y la sangre de Cristo.

Las religiones animistas creen que todo en la naturaleza (animales, plantas, rocas, ríos, astros) posee un alma o espíritu, no solo los humanos, creando una visión del mundo poblada por conciencias y fuerzas espirituales activas que interactúan con las personas. Estas creencias promueven una conexión profunda y respetuosa con el entorno, utilizando rituales, magia, amuletos y tabúes para comunicarse, apaciguar o protegerse de espíritus buenos y malos, siendo un rasgo fundamental de muchas culturas indígenas y un componente presente en diversas religiones como el sintoísmo o el vudú.

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