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EL PAR
El PAR jugó siempre al equívoco hasta con sus propias siglas. De tal manera que pueden interpretarse de dos formas diferentes a saber: PARTIDO ARAGONÉS REGIONALISTA o simplemente PARTIDO ARAGONÉS. Tiene su origen, base y fundamento en los terratenientes. Tiene su argumento histórico en la existencia de un reino que le dejó unos signos: escudo bandera y fuero. Aragón fue, y particularmente la provincia de Teruel, tierra de carlismo y de ahí les queda un resabio y un regusto ancestral. El PAR no ha manejado, ni maneja, los elementos básicos para un regionalismo que pueda remontar o pueda llegar a ser, nacionalismo aragonés.
Desde la muerte de Franco hasta aquí, el PAR ha tenido su momento de gloria y un periodo, demasiado largo de agonía, sin que sus dirigentes tuvieran propósito de rehabilitar, reformar o refundar el partido. Un partido corto de miras cuya mayor aspiración de sus militantes era “colocarse”, es decir, buscarse “un enchufe” a través del partido. Pero vaciado el saco de las dádivas, la espantada ha sido manifiesta.
De los 106.060 (ciento seis mil sesenta) electores que tienen la provincia de Teruel el PAR solamente ha sabido atraer la atención y el voto de 2.899 (dos mil ochocientos noventa y nueve), perdiendo en este último envite 1.947 (mil novecientos cuarenta y siete) votos. La sangría no puede ir a más y el PAR debe pensar en su refundación.
Para ello debe confeccionar unos nuevos estatutos adaptados a la realidad actual de Teruel. Un ponencia política que marque su rumbo ideológico. Un funcionamiento mediante órganos democráticos que operen con eficacia. Además de todo esto, tiene que proveerse de nueva militancia que sea capaz de ilusionar a la población.
El PAR ha tenido como eje de su política la defensa del Ebro, pero, eso ya no vale. VOX propone su trasvase y no es penalizado por ello. El trasvase ya no es posible, más, cuando vemos potentes desaladoras que se utilizan incluso para riego.
José Ángel Biel dijo que el PAR estaba “muerto”... ¿Es posible su resurrección?
