LA CORRUPCIÓN EN LA OBRA PÚBLICA
La corrupción en obra pública deja su rastro. Las cuentas corrientes, los archivos electrónico, los papeles... pueden destruirse. Pero la obra pública, la obra material, escasamente puede disimularse. Es el caso de una cuantas obras de Teruel que están gritando todos los días al político que las “ejecutó”, bien “ejecutadas” (de ejecución). Hoy traemos aquí, para verguenza pública, la Glorieta que construyó originariamente el gobernador civil Galán y Castillo. La Glorieta es un ejemplo de corrupción política. De “tente mientras cobro”. De chapuza. De infamia para el político de turno, que todos conocemos bien pero que como dice la copla de la Dolores, todos sabemos su nombre pero: “Que él lo diga si quiere”.

