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sábado, 10 de enero de 2026

Enero2026/Miscelánea. LAS BODAS DE ISABEL, FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL


Juan Pérez de Montalván
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LOS AMANTES DE TERUEL

(FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL)

Hasta la fecha, la “historia de los Amantes de Teruel” es una leyenda. Una leyenda conservada por el pueblo turolense a lo largo de toda su historia desde 1217, es decir, apenas 50 años después de la fundación (ex novo) de la villa de Teruel hasta nuestros días 2026. Esta leyenda tiene un soporte literario. Es decir, está escrita. Y aunque el pueblo la conserva con algunas variaciones, tiene mucha importancia y mucho peso el texto escrito. Por lo que sabemos hasta la fecha el llamado “papel de letra antigua” se origina en la Escuela Humanista de Juan Fernández de Heredia. Se escribe en aragonés medieval por un miembro de dicha escuela. Hay un paralelismo entre Alfonso X el Sabio y Juan Fernández de Heredia, ambos, entienden que etnia y cultura forman una nación. Sin embargo, el tiempo hará que el éxito del castellano supere y absorba el romance aragonés.

Así las cosas, el segundo personaje en importancia de esta leyenda es Juan Yagüe de Salas quien, en el año 1555, rescata el texto y lo fija en el llamado “Protocolo Notarial de Yagüe de Salas”. Los turolenses seguirán haciendo de la leyenda algo propio y casi siempre prescindiendo del texto notarial. Vendrán los “románticos” y harán suyo el texto en diferentes modalidades del arte. Pero solamente a finales del siglo XX aparece otra figura excepcional que deja fijado y datado definitivamente el origen y filiación del texto. Se trata de Conrado Guardiola Alcover. Conrado es un gran lingüista y escribe el mejor texto que ha habido sobre Los Amantes de Teruel. Se trata de la cartilla titulada “La verdad actual sobre los Amantes de Teruel” (gracias Borrás). A través de un giro sintáctico característico y que solamente se da hasta finales del siglo XIV puede datar el origen del texto o del llamado “papel de letra antigua”.

De esta forma consideramos tres personajes básicos en el texto que soporta la leyenda de los Amantes de Teruel. En primer lugar es difícil que conozcamos al autor material del texto, pero si que lo podernos encuadrar en la Escuela Humanista de Juan Fernández de Heredia. El segundo personajes es Yagüe de Salas, notario, que permitió salvar el texto y en tercer lugar, Conrado Guardiola Alcover que situó el texto en su momento histórico y cultural, el romance aragonés del siglo XIV. En este primer apartado y por su aportación al conocimiento y trayectoria de los diversos textos amantistas cabe citar al erudito e historiador Fernando López Rajadel.

Es evidente que ha habido y hay muchísimas personas que han trabajado en la pervivencia y promoción de la leyenda, pero el texto (el papel de letra antigua)le da un peso fundamental a la “historia”.

En un segundo apartado podemos citar aquellos artistas que con sus obras han encumbrado la leyenda. Observamos en el callejero turolense a personajes como Tomás Bretón con su ópera. Muñoz Degraín con su famoso cuadro que se expone en el museo de El Prado. A Hartzenbusch que escribió la no menos famosa obra de teatro y puso el nombre (que ha triunfado) de Diego a Juan Martínez de Marcilla. Tras la Guerra Civil (1936-39) destacan Juan de Ávalos y Taborda que talló las actuales y magnificas esculturas del mausoleo. No tuvo tanta suerte en el cine Clemente Pamplona Blasco y finalmente, cabe citar la última adquisición de la Fundación Amantes, con el magnífico cuadro de Jorge Gay.

De una u otra manera la leyenda ha creado corrientes de opinión muchas de ellas fundadas sobre si la leyenda, era una verdadera historia o no. Este antagonismo lo encontramos en Gabarda y Zarzoso. También hay que destacar que en los últimos tiempos el tema de Los Amantes de Teruel a traspasado las barreras ideológicas y desde distintos puntos o vértices de pensamiento siempre se ha trabajado en pro de la leyenda. Al respecto cabe señalar a Clemente Pamplona de pensamiento falangista y a Carlos de la Vega y Luque de pensamiento comunista. Ambos, más o menos acertados en sus tesis siempre apostaron por la leyenda de Los Amantes de Teruel.

En Teruel se han establecido dos fundaciones una es la Fundación Amantes que trata sobre el Mausoleo de los Amantes de Teruel y, la otra es, la Fundación Bodas de Isabel de Segura, que opera en el tema de la recreación histórica de la leyenda. Ésta última a tenido como adalid a Raquel Esteban a la que en cualquier caso hay que agradecer todo a lo que se ha llegado en este tema y, que a pesar de que ya cesó en sus responsabilidades, todos los años le muestran mediante una esquela anónima en el Diario de Teruel su disconformidad. Una disconformidad sobre la trayectoria a todas luces incomprensible dado que “Las Bodas” ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Ahora, las “Bodas” han recibido este alto pronunciamiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional, un paso que consolida la leyenda y la coloca a la altura de otras europeas de gran renombre como pueda ser Romeo y Julieta en Italia. Los Amantes de Teruel llevan en su esencia un valor emocional mayor que la leyenda Italiana. Ni daga ni veneno. Amor puro. A ver quién puede superar eso. En este mundo, el éxito siempre tiene mil padres. El fracaso siempre es huérfano.

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Texto publicado en: EL ARAGONÉS UNA LENGUA ROMANCE.(Fuellas y Rolde)

JUAN FERNÁNDEZ DE HEREDIA

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Johan Ferrández de Heredia (Munébrega, c. 1310 – Avignon, 1395) Johan Ferrández de Heredia, también conocido como Fernández de Heredia, apodado el Póstumo o el Noble, nació en Munébrega hacia 1310. En 1328 entra en la Orden de San Juan de Jerusalén, cinco años más tarde comanda la orden en Villel y Alfambra. En 1341 es consejero del rey Pedro IV que lo nombra capellán de Amposta, el mayor cargo de la Orden en la Corona de Aragón. En 1349 llega a Avignon, donde se le encarga la construcción de las murallas de la ciudad papal. Inocencio VI lo asciende a capitán general de la Iglesia romana y del papado. En 1377 alcanzó el cargo de Gran Maestre de los Caballeros Hospitalarios. Su influencia en la política europea del siglo XIV fue importante, sirviendo a los reyes de Aragón, de Francia o a los papas de Avignon. Durante la Guerra de los Cien Años luchó al lado de Francia. En 1346, en la batalla de Crécy. Prisionero de los ingleses hasta que lo rescató Pedro IV, volvió a ser capturado más tarde junto al rey de Francia Juan II y finalmente liberado. En 1376 acompaña al papa Gregorio XI desde Avignon a Roma como almirante de la flota pontifical, participando en la conquista del Epiro griego como Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén. En el curso de esta campaña fue capturado por los albaneses que a su vez lo vendieron a los turcos. Además de los reseñados, acumuló los cargos de Gran Prior de Castilla, de SaintGilles en Languedoc, de León y de Cataluña. A pesar de estos cargos religiosos, tuvo cuatro hijos, legitimados por el rey de Aragón. Uno de sus biógrafos, Delaville le Roulx lo definió como un “gentilhombre de alto nacimiento, gran señor erudito, suntuoso y ambicioso. Fue árbitro de los destinos de Europa, el auténtico jefe de la Iglesia y el verdadero soberano de Aragón”. Johan Ferrández de Heredia alcanzó fama por promover la traducción de textos clásicos y contemporáneos al aragonés, una labor que se suele comparar con la de Alfonso X para el castellano. Así, fue el primero que tradujo a clásicos griegos como Tucídides y Plutarco a una lengua romance, en este caso al aragonés. Estas traducciones sirvieron para dar a conocer a estos autores en la Europa de su tiempo (como dicen Monfrin y Hassenoht –2001– “una iniciativa única en la historia de las traducciones medievales en lengua vulgar”). Otro tipo de traduciones fueron textos enciclopédicos para la educación de los príncipes: Secreto Secretorum, Libro del Trasoro (no es seguro), además de historias más locales, como la Grant Crónica de Espanya o la Crónica de la conquista de Morea. También se interesó por las obras que trataban de Asia, como el Libro de Juan de Mandevilla o el de Marco Polo. Este último, fue traducido en sus inicios a siete lenguas: veneciano, alemán, inglés, gaélico, latín, catalán y aragonés.

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