EN ESTE LUGAR
ENCONTRÓ DAROCA
EL TESORO INESTIMABLE
DE SUS
SAGRADOS CORPPORALES
EL DÍA 7 DE MARZO DE 1239
*
LA JUNTA DEL VII CENTENARIO
DE AQUEL PRODIGIO
LO RECUERDA CON VENERACIÓN
EL DÍA 7 DE MARZO DE 1939
*
PREEMINENCIA
DE LA FIESTA DEL CORPUS DE DAROCA
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La
fiesta y procesión del Corpus Christi nació en el siglo
XIII,
celebrándose por primera vez en 1246
en Lieja (Bélgica)
gracias al impulso de la beata Juliana de Cornillon. El Papa Urbano
IV la instauró para toda la Iglesia católica el 11 de agosto de
1264
mediante la bula Transiturus.
Posteriormente en el Concilio
de Viena, en
1311,
el papa Clemente V confirmó y dio normas para regular las
procesiones con la Eucaristía. La primera
procesión por las calles de Roma se
celebró por orden del papa Nicolás V en 1447.
En Valencia se celebró la primera procesión en 1372,
extendiéndose rápidamente por el resto del país durante los siglos
XIV y XV.
EN
ITALIA
El
Milagro de Bolsena (1263):
Un sacerdote de Bohemia que dudaba de la presencia real de Cristo en
la Eucaristía presenció cómo la hostia comenzaba a sangrar durante
la consagración. La sangre empapó
por completo el corporal
de altar. El Papa Urbano IV se encontraba muy cerca, en la ciudad de
Orvieto. Al enterarse, mandó traer los corporales manchados de
sangre. Tras examinar el lienzo y constatar el prodigio, quedó
profundamente conmovido. Los corporales ensangrentados fueron la
evidencia
física y el impulso final
que el Papa necesitó para redactar y promulgar la bula Transiturus
el 11 de agosto de 1264, instituyendo la fiesta del Corpus Christi
para toda la Iglesia universal.
EN
DAROCA (ARAGÓN)
Los
Corporales
de Daroca
desempeñan un papel fundamental y fundacional en la fiesta del
Corpus Christi, actuando como uno de los pilares de la devoción
eucarística en España. Al igual que ocurrió con el Milagro de
Bolsena en Italia, los Corporales de Daroca aportaron la
justificación
mística y la evidencia física
de la presencia de Cristo en la Eucaristía, consolidando la
celebración en la Península Ibérica.
El
milagro de Daroca ocurrió en 1239
(durante la Reconquista), veinticinco años antes de que el Papa
Urbano IV promulgara la bula Transiturus.
En las cercanías de Luchente (Valencia), tropas cristianas
compuestas por tercios de Daroca, Calatayud y Teruel fueron atacadas
por sorpresa por las fuerzas musulmanas mientras el sacerdote mosén
Mateo Martínez celebraba la misa. El sacerdote escondió las seis
hostias consagradas
envolviéndolas en el lienzo corporal y ocultándolas bajo una
piedra. Tras ganar la batalla, los cristianos regresaron a por el
lienzo y descubrieron que las hostias se habían convertido
en sangre y estaban adheridas al corporal.
Dado
que en la batalla participaban soldados de varias villas, surgió una
disputa sobre qué ciudad debía custodiar la reliquia. Tras tres
sorteos en los que salió Daroca —y ante la disconformidad de
algunos capitanes—, se decidió una solución providencial: colocar
los corporales en una mula
sarracena cautiva
y dejarla caminar libremente. La mula caminó durante 11 días hasta
llegar a las puertas de Daroca (Zaragoza), donde cayó muerta
de agotamiento frente al convento de San Marcos,
determinando que ese era el lugar elegido por Dios.
DAROCA
SOBRE TOLEDO
La
preeminencia
de Daroca sobre Toledo
en el contexto del Corpus Christi se fundamenta en la antigüedad
histórica del milagro
y en el arraigo de su tradición procesional. Aunque Toledo posee una
de las fiestas del Corpus más famosas y espectaculares del mundo,
los darocenses defienden con orgullo su prioridad histórica.
El
Milagro de los Sagrados Corporales de Daroca ocurrió en 1239,
es decir, 24
años antes
del Milagro de Bolsena (Italia, 1263), que fue el que motivó
directamente al Papa Urbano IV a instaurar la fiesta del Corpus para
toda la Iglesia. Y, 25
años antes
de la publicación de la bula Transiturus
(1264). De hecho, crónicas e historiadores señalan que una
delegación de Daroca viajó a Roma en 1261 para informar al Papa de
su milagro, sirviendo este precedente aragonés como un argumento de
peso para que el pontífice decidiera universalizar la festividad
litúrgica.
ARRAIGO
POPULAR
Existe
un fuerte arraigo en la tradición aragonesa que sostiene que Daroca
realizó las primeras procesiones con una reliquia eucarística
mucho antes de que la festividad del Corpus Christi fuera
oficialmente regulada en España.
Mientras
que la célebre procesión del Corpus en Toledo se consolidó a
finales del siglo XIV y principios del XV (su famosa Custodia de Arfe
es del siglo XVI), los corporales de Daroca ya procesionaban y eran
trasladados como el eje central de la identidad de la comarca desde
mediados del siglo XIII (su traslado definitivo a la iglesia
principal data de 1250).
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