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viernes, 1 de junio de 2018

Junio2018/Miscelánea. LOS GACHEROS, VANGUARDIA CONTRA EL MATRIARCADO


Stop a las mujeres
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“EL BUEY SUELTO BIEN SE LAME”
(EL MATRIARCADO)
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El matriarcado no tiene que ver esencialmente con el sexo, por el contrario, tiene que ver con el poder; en el matriarcado tradicional se ejercía de forma total (político, social, moral y familiar), en la situación actual tiene el control sobre el grupo familiar. Era, inicialmente, la mujer quien ejercía el poder en la tribu, en el clan o en la familia. Se dice matriarcado cuando el poder lo ostenta la mujer. En nuestro ámbito cultural (País Vasco, Navarra y Aragón) la estructura familiar desde hace miles de años ha sido el matriarcado, actualmente menos, pero permanecen claros rasgos del mismo. El número de ejemplos es infinito y la mujer ha determinado, la economía familiar, la población del territorio, la emigración o la inmigración... Uno de los ejemplos más característicos es el de Cantavieja. Allí, las mujeres jóvenes comenzaron a ir a trabajar a la fábrica de Marie Claire (Castellón). La mujer, de esta forma, fijó su residencia en Cantavieja y el novio, luego marido, tuvo que asumir que allí debería desarrollar su economía. Si la mujer, por causas laborales u otras, decide irse a Zaragoza, el marido ya puede “atarse los machos” porque acabará liquidando el patrimonio y buscando un empleo en precario en Zaragoza.
Coinciden los políticos/as, unánimemente, en que la mejor forma de luchar contra la despoblación es la creación de empleo (se añade ahora, “de calidad”) para la mujer en el medio rural. Pues, es un hecho cotidiano, el que muchos hombres recorran diariamente hasta 200 kilómetros para ir a su puesto de trabajo. Por ejemplo, a un médico le dan una plaza en Alcañiz pero, su mujer decide que vivirá en Zaragoza. El hombre tiene claro que viajará todos los días desde Zaragoza a la ciudad de la Concordia. Este mismo principio que rige en el matriarcado la ordenación del espacio del hogar puede volverse contra la misma mujer, sin embargo no importa, decidida como está a llevar adelante sus posición de poder. Muchas mujeres hoy día, contra toda lógica, deciden viajar hasta el pueblo donde trabajan de maestras, veterinarias, médicas o enfermeras…
Con Franco o con la democracia, el problema ha existido siempre. En la dictadura se estableció el Llamado “DERECHO DE CONSORTE” que fue anulado de forma despótica por considerarlo injusto. Pero  inmediatamente se reclamó y se estableció el derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral. Era y es LO MISMO.
Nuestra cultura ancestral, que ¿está cambiando a pasos agigantados?, tiene sus bárbulas de escape. La monogamia trajo la prostitución como escape para el hombre y las romerías  para las yermas. Las sociedades gastronómicas, tan extendidas en el País Vasco y los grupos de amigos en otros lugares como el que nos ocupa, son también una bárbula de escape frente al matriarcado.
A nadie le gusta ir atado ni encorsetado. En mi pueblo, y lo cuento porque lo vi, teníamos un macho que cuando le ponías el baste, al atarle la “barriguera” se hinchaba como un pez globo. Una vez aparejado soltaba el aire y el baste le rodaba hasta la barriga. Algo, que si no lo ves no te lo puedes creer (parece que tuviera conocimiento el animal).
De la misma manera nos sucede a los Gacheros, todos “varones domados” (…y digo todos), que tenemos un día al mes para “lamernos” como el buey suelto. Por eso, alguna mujer, despistada, nos ha dicho que por qué no admitimos a las mujeres… sencillamente, NO SERÍA LO MISMO, ni la lifara cumpliría la misión que cumple.
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ANTES DE LA LIFARA MENSUAL LA MUJER ADVIERTE AL GACHERO
Mira a ver lo que haces y no te manches.
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Ten cuidado con ese Cebrián
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Mira que te subirá el colesterol.
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- ¡Qué buena pinta tiene (dice Fabianus)
- Me voy a poner como "el Quico" (contesta "Ojos Claros")
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Don mocasines "come y calla". Ya va él, bien albardadico (quién te ha visto y quién te ve).
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El señor guisandero, encargado de llenar la "andorga" de los Gacheros.
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Nada mejor que hacerte el tonto o el loco.
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