Los símbolos principales de Teruel, hoy, son: el Torico (emblema de la ciudad), el escudo oficial, la famosa leyenda de Los Amantes de Teruel y su singular arquitectura mudéjar. Sin embargo, no siempre fue así. Hay dos instituciones que son fundamentales para entender Teruel desde su fundación hasta finales del siglo XVI. Tales instituciones son: EL FUERO y el CAPITULO. La familia o las familias que controlaban el Fuero y el Capítulos eran los verdaderos amos de Teruel. A finales del siglo XVI se produce un cambio radical. El fuero es suprimido por Felipe II (I de Aragón) y sobre el Capitulo (arciprestazgo) se impone poco a poco la nueva creación de un obispado para acabar con la corrupción en el clero turolense. Con todo, los "racioneros" perviven hasta bien entrado el siglo XX. No se puede idealizar el pasado pues, la realidad vivida por el hombre llano del medioevo, puede crear frustración en la persona actual poco avisada.





