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martes, 8 de septiembre de 2020

Septiembre2020/Miscelánea. LA LUCHA CONTRA LAS HAMBRUNAS.

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LAGASCA Y VAVILOV

En el año 2017, los españoles consumen una media de 34,12 kilos de pan por persona y año. Hace apenas diez años el consumo era de 46 Kg., sin embargo, en los años 60 del siglo XX alcanzaba el consumo a los 134 kg.  y, a finales del siglo XIX, este consumo en España era de 180 kg. de pan por habitante y año.

 Por el contrario, el rendimiento productivo a crecido lentamente hasta épocas recientes, de tal manera que en el siglo XII por cada semilla de cereal plantada solo se obtenían 3 o 4 gramos y hasta finales del siglo XVIII no se superó el ratio de de 1 a 10 y a pesar de todo no se obtenían excedentes agrícolas.

Debido a ello es normal que se produjeran hambrunas y que hubiera una preocupación en las autoridades por el desarrollo de este cultivo. A tal efecto Lagasca (1774-1839) recibe el encargo de trabajar en dos líneas de investigación: La FLORA y las CERES. De los dos herbarios el de la flora es destruido en Sevilla al tener que exiliarse a Londres en 1823. Por el contrario, la CERES permaneció en el Jardín Botánico de Madrid.

Años más tarde Nikolai Vavilov en su viaje a España y al estudiar su herbario (la ceres) en el jardín Botánico de Madrid se da cuenta de que Lagasca sin emitir teoría alguna había llegado a comprenden el origen de la genética de las especies vegetales. Las plantas evolucionan por hibridación. De esta forma se convierte en precursor de la teoría de la evolución de las especies vegetales y así se lo reconoce el ruso.

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Mariano Lagasca (Encinacorba, 1776-Barcelona, 1839) es uno de los naturalistas aragoneses más universales. Sus estudios han sido reconocidos por científicos de toda España e incluso en países tan lejanos como Rusia quedaron prendados de sus deducciones sobre la selección de especies para mejorar cultivos. Lagasca llevó a cabo sus investigaciones recopilando miles de ejemplares hasta crear un maravilloso herbario que tuvo un final trágico: acabó en el fondo del Guadalquivir cuando el régimen absolutista de Fernando VII le condenó a un exilio en Inglaterra que duraría 12 años.

Padre de la genética vegetal

Lagasca aprovechó para estudiar la flora británica y llegó a la conclusión de que las plantas cultivadas mantienen una herencia común aunque se trate de especies diferentes. Sus teorías se anticiparon 60 años a las que formularon los padres de la genética vegetal, como el soviético Nicolai Vavilov. Durante un viaje a España en 1927, el científico ruso quedó asombrado de la gran sabiduría del aragonés. Cuando leyó los trabajos que se guardaban en Madrid, aseguró que con Lagasca nació "la primera etapa del cultivo científico de las plantas". Buscó un libro que recogiera esas ideas, pero no encontró ninguno. La familia del aragonés, conmovida por el interés, donó el único ejemplar que quedaba "para el florecimiento de las ciencias soviéticas", según narró en su diario el propio Vavilov. (David Navarro, Heraldo de Aragón)

Escultura de Lagasca en el Jardín Botánico de Madrid obra del aragonés Ponciano Ponzano.
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