CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL PAN
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Se han conservado algunos hornos tradicionales de “pan cocer” en nuestros pueblos y, en algunas ocasiones, se han convertido en “Centros de Interpretación del Pan”. Así es. Nos parece muy bien. En esos centros se explica como se manejaba el horno y como se hacía el pan por las gentes del pueblo. Pero, también, es muy importante conocer la historia de esos hornos porque, el pan, ha sido y es el alimento básico del pueblo. “Con pan y vino se hace camino”. Pero vayamos por partes.
A mediados del siglo XIX hay un ministro que hace un cuestionario general para todos los pueblos y las ciudades de España, ese ministro es Pascual Madoz. Cuando los secretarios de los ayuntamientos han rellenado el cuestionario lo remiten al ministerio. Una vez revisado se publica entre 1845 y 1950 y se llama “Diccionario Geográfico Estadístico Histórico 1845-1850”. Comúnmente se le conoce como EL MADOZ. Hoy es una fuente de información impresionante. Con el diccionario en la mano, el gobierno sabe la riqueza de España. Esta es la clave y ese es el fundamento de crear ese “diccionario”.
Los molinos, generalmente eran del rey, del clero regular o de los nobles. Sin embargo, los hornos, generalmente, eran del pueblo. Por esa razón Madoz puede desamortizar los hornos del clero y del pueblo. En muchas ocasiones el pueblo, haciendo un sacrificio, vuelve a recuperar el horno, particularmente en las zona de las comunidades históricas. Pero Madoz no solamente desamortiza los hornos, también lo hace con otros muchos bienes municipales. Los ayuntamientos quedan en ruina total. El Estado necesita mucho dinero...
A esta desamortización de Madoz se le llama MUNICIPAL (aunque también afectó en parte al clero). Fue la más importante por su cuantía económica. Se dio la casualidad que por estas fechas, otro ministro conocido como Moyano decreta una ley de enseñanza universal... no tiene dinero... cómo pagarla... Decide que la pagarán los ayuntamientos. Y, todos, a esta alturas sabemos cuales fueron las consecuencias. El absentismo escolar de los maestros, a los que no pagaba el ayuntamiento aduciendo que no tenía dinero. No será hasta principios del siglo XX cuan el conde Romanones pase las nóminas de los maestros al Estado. El Guadalajara los maestros le levantan un monumento. El maestro, por fin, puede comer PAN, aunque poco. “Pasas más hambre que un maestro de escuela”.
Sin embargo el capítulo económico más importante del gobierno español estaba por jugarse. La partida más jugosa era los “diezmos y primicias” que cobraba la iglesia desde que comenzó la reconquista. El diez por ciento (10%) del producto nacional era mucho dinero. Así que, el 19 de julio de 1837, comenzará a circular la primera ley que traspasa el cobro del diezmo al estado, así como los bienes de la Iglesia. Esta primera decisión irá corrigiéndose conforme los gobiernos sucesivos se plieguen a la exigencias de la Santa Sede.
Otro capitulo desamortizador, poco conocido es el de las minas. Pasaron de manos del rey a particulares en una condiciones extraordinariamente beneficiosas. Cuando el estado sube la tasa del “coto minero” los arrendatarios protestan y hasta Pruneda se pone a su favor. Pero no nos confundamos, Pruneda era un liberal.
En Teruel hoy tenemos el problema del pan en los pueblos porque los pueblos están vacíos. Las panaderías son empresas privadas. Por el contrario, en Teruel capital, se come muy buen pan. Y al contrario de lo que pudiera pensarse, el pan viene de los pueblos del entorno. La administración puede ayudar a que el acceso de las gentes al pan sea efectivo. El estado en España (ejercito aparte) nunca ha fabricado pan.





