Púlpito y tornavoz
El púlpito mudéjar de la iglesia de San Hipólito el Real, en Támara de Campos (Palencia), es una de las piezas más singulares del arte gótico-mudéjar en Castilla. Construido a finales del siglo XV, destaca por su exquisita decoración de yesería y una base cargada de simbolismo popular.
El púlpito es otro de los tesoros de este templo. Data de finales del siglo XV y su tornavoz de principios del XVI. Mientras el púlpito se cataloga como gótico-mudéjar, el tornavoz entra de lleno en el renacimiento. Sin embargo ambas obras están en perfecta armonía no sólo de colorido sino de ejecución. El púlpito tiene la particularidad de estar asentado sobre lo que parece una figura humana agachada. La decoración es vegetal y geométrica. El colorido ofrece el rojo y el azul en ambas partes.
En 1960 el empresario galletero Eugenio Fontaneda Pérez, natural de Aguilar de Campoo, adquirió el castillo de Ampudia a su penúltima dueña, la condesa de la Granja, y lo acondicionó como museo para su colección de objetos de arte y antigüedades procedentes de la cuenca del Duero.




