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sábado, 28 de junio de 2014

Junio2014/Miscelánea. MUSEO DEL MOLINO ALTO EN ALIAGA

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El molino estuvo funcionando hasta 1971. Ahora es propiedad del Ayuntamiento de Aliaga.
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MOLINO INDUSTRIAL
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Último propietario del molino
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Para ver el molino de viento de Ojos Negros, pinchad aquí:
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NO OLVIDES VISITAR EL:
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NI RECORRER SUS SENDEROS
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Junio2014/Miscelánea. LIFARA GACHERA EN EL MOLINO ALTO DE ALIAGA Y ENTRONIZACIÓN DE CAMILO SIXTO

LA MESA GACHERA
Funciona de forma totalmente anárquica. Libertad para venir y para irse. Se admite la broma (no las pesadas), el chiste y el chascarrillo. Pero, más que una comida formal, es un almuerzo que te deja "bien". Tras la comida el guiñote pero, el grupo de los no jugadores, hacemos excursiones recreativo-culturales.
Antes del almuerzo Gachero hacemos limpieza de cuerpo y de espíritu (de alma para los que la tienen). En esta ocasión visitamos la ermita de la Virgen de la Zarza, en un paraje bucólico junto al río Guadalope. Primero, la reflexión y oración (para los creyentes) delante de la Virgen, luego, para todo el conjunto de Gacheros, el padre Marcial nos hizo prédica "fuerte" subido al púlpito e inspirado por la palomica que tiene el tornavoz. También, el padre Amo, dispensó confesión particular y también general (puso fuertes penas de penitencia). Preparados de esta guisa, marchamos (tras la ceremonia de entronización de Camilo Sixto de Borbón-Parma) a hacer "común unión" con los manjares que engullimos en el Molino Alto. 
Inició la ceremonia Fabián tomando con el tenedor un trozo de chorizo y diciendo: "El puerco se hizo alimento" y todos contestamos, "y habitó entre nosotros". De la misma forma tomando la copa de vino añadió: "Esta es la copa de vino tinto, que nadie ose derramarla sobre el mantel". Que así sea, contestamos a coro. Tras los gritos de rigor: ¡viva Camilo Sixto (VI)! y ¡vivan los Gacheros!, se inició el almuerzo.
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Refrán gachero: "POCO MINCHAR Y MENOS BEBER, A DENGUNO PREBA BIEN"
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La homilía trato sobre el tema: "Qué pasa con el amor (sexo), cuando éste queda fosilizado." Puso ejemplos de icnitas, encontradas, que responden a animales de tres patas.
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¡Venid, venid hijos míos y confesad vuestros pecados!
 (Detalle musical en el confesionario)
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ACTO DE ENTRONIZACIÓN CARLISTA
Tras la ceremonia religiosa en la  emblemática ermita de la Zarza de Aliaga, la Comunión Tradicionalista y de las JONS entronizó, como nuevo rey de España, a Camilo Sixto de Borbón-Parma. Terminada la ceremonia comenzó la comida regia en el Molino Alto.
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La comida formal empieza, siempre, con la "ganchana" inaugural de Marcial.
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Este Gachero se lo machaca con dos manos. En estos momentos ya elabora jugos gástricos a mogollón...¡Calla (piensa) que eche un traguico vino!
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Las izquierdas comen a dos carrillos.
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Las derechas, también.
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Charla y guasap.
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Pasamos al siguiente capítulo: juegos de mesa o paseos por la ribera del Guadalope.
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TRAS LA LIFARA LO HEMOS PILLADO EN PLENA FUNCIÓN
¡Gachero, recuerda!, hay que usar el rollo de papel y descargar la cisterna. Hazlo..., ¡por los clavos de Camilo Sixto!
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Unos echan la partida, mientras que otros recorren las orillas del Guadalope.
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Van muy bien si tras la lifara, tienes dolor de cabeza.
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Arriba, sobre las rocas, una cabra busca a sus hijos.
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viernes, 27 de junio de 2014

Junio2014/Miscelánea. EL MOLINO ALTO DE ALIAGA JUNTO AL RÍO GUADALOPE (UN ESPACIO NATURAL PRIVILEGIADO)

EL MOLINO ALTO***
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Una noche ardió por los cuatro costados. Cuando los Feced dieron aviso, las llamas habían consumido todo el molino por completo. Quedaron, como rescoldo vivo, las recias vigas del tejado ardiendo durante varios días junto al Guadalope. Aquel incendio pavoroso, a nadie se le escapó en Aliaga, había sido intencionado. El molino fue, durante mucho tiempo, el epicentro de un territorio poblado de masadas. Con la llegada de la Guerra Civil (36-39) su importancia creció, pues la necesidad de pan para la tropa era acuciante y su posesión un punto a favor de uno u otro de los contendientes. Sin embargo, el llamado Molino Alto de Aliaga, por aquellos milagros de la vida y paradojas de la historia, no quedó en manos ni de las izquierdas ni de las derechas. Permaneció, gracias a los buenos oficios de la molinera, como un punto neutral que atendía las necesidades de ambos bandos por igual. Un acuerdo tácito entre combatientes que se confirmó mucho tiempo después.
Aquilino, el hijo del tio Paco, llevaba desde siempre trabajando para La Central y no sabía hacer otra cosa que no fuera acudir a la misma todos los días y montar guardia en sus instalaciones por si “algo” pasaba. Un día pasó, ya se anunciaba, que La Central cerró y todos sus trabajadores fueron al paro. Aquilino cogió la indemnización y se fue a Barcelona, se compró una licencia, un taxi y una guía o callejero de la ciudad. Se aprendió pronto los entresijos de la Ciudad  Condal y la vida se le volvió de nuevo rutina…, era su destino.
Aragonés y campechano, a Aquilino le gustaba dar conversación a los clientes, que ascape le decían reconociendo el acento: ¿es usted maño verdad? A lo que él respondía invariablemente… “y a mucha honra”. Cierto día de tormenta estival, cuando recias cortinas de lluvia caían sobre las Ramblas, le paró un cliente. Montó un hombre completamente mojado y renegando de su suerte. El de Aliaga le atendió y le aplacó la ira como pudo. Como el catalán reconociera, pronto, la campechanía y acento del maño, le inquirió. ¿De dónde es usted, por qué… usted es maño, verdad? Aquilino respondió que sí, que maño pero de Aliaga. Un pueblecito de Teruel perdido entre montañas fantásticas. Inmediatamente, el cliente catalán, a pesar de la fama proverbial de tacañería que les delata, le señaló: aparque el taxi, deje el taxímetro en marcha y… hábleme de su pueblo.
Sucedió en la pasada guerra en el llamado Molino Alto, regentado en aquellas fechas por una guapa y diligente molinera. La mujer se las había ingeniado para que ni las derechas ni las izquierdas le tocaran el molino ni le arruinaran su negoció. Acordó con los jefes de ambos frentes que cada día harían guardia en el molino dos soldados, uno de cada bando, y que se molería por igual para cada parte contendiente.
Desde buena mañana  en el molino los dos soldados montaban guardia y vigilaban la molienda para que el acuerdo de caballeros, pactado, se cumpliera. Así sucedía y así se cumplía con escrupulosidad matemática. El día que molía el bando nacional quedaba esa noche a hacer guardia, el soldado franquista. Por el contrario, al día siguiente, quedaba de noche vigilando el molino el soldado republicano. Pronto empezaron, sin embargo, las rivalidades entre ambos al caer prisioneros, ambos, en los brazos de la molinera durante la noche de turno de guardia. La molinera no los amaba, pero creyó asegurar así su negocio dándoles un amor que a ella le sobraba. Por el contrario los soldados, jóvenes y fogosos, se entregaron al amor con una pasión salvaje y descontrolada. Nada más caer la noche por entre las aristas rocosas que circundan el valle, el amor se desparramaba, a orillas del Guadalope, como un río de semen incontrolable. La molinera no acertaba a distinguir cual de los soldados era más fogoso, ni en que lugar del molino encontró el orgasmo más placentero. Todas las dependencias del Molino Alto fueron,  una u otra noche, cuna del amor y centro de la lujuria más apasionada e incontenible.
Creció el amor y creció con él, los celos de los jóvenes soldados. Las miradas entre ambos eran desafiantes y retadoras. La sospecha y la duda les devoraban hasta que un día las tropas franquistas avanzaron y los soldados no se volvieron a ver jamás. Pasó la guerra y pasaron los años. Los celos seguían vivos en ambos contrincantes. Ambos volvieron por separado a visitar a la molinera y a ambos los despidió señalándoles que nadie ocupaba su corazón, sólo el molino era el centro de su atención.
Una noche ardió el molino y la noticia apareció en la página de sucesos de los periódicos. Al leerla, ambos pensaron que su rival había sido el culpable del incendió, pues ahora, el depositario de los celos era el mismísimo molino.
Creyó el Ayuntamiento de Aliaga, que este molino sería un espacio excelente para el ocio y el recreo. Hizo un hotel, renovó toda su estructura y lo museizó. Sin embargo, a pesar de su renovación total tras el incendio, los que han pasado la noche en él dicen sentir en las anochecidas, suspiros y gemidos amorosos,  ruido de viejos jergones, palabras de amor apasionadas y juramentos de fidelidad eterna en los lugares más insospechados del Molino Alto de Aliaga.
*** Sucedió realmente, pero en otro lugar de la provincia.
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Junio2014/Miscelánea. LOS GACHEROS HACEN NUEVOS AMIGOS EN EL ALTIPLANO TUROLENSE (ISMAEL IZQUIEDO MARTÍN)

Al terminar preuniversitario pudo elegir estudiar cualquier carrera. Sin embargo, después de meditarlo y consultarlo con su padre, volcó todos sus afanes en la agricultura del altiplano turolense. Ahora podría ser catedrático de cualquier universidad española, le sobra ímpetu, capacidad de trabajo e inteligencia. Cambió el ramplón prestigio de un título colgado en la pared, sin más, por el honor de ser agricultor. Eligió bien, pues prefirió honrar a Deméter y no a la vanidad. Por ello le llamamos El Prudente. Elegir bien en la vida tiene al final su recompensa. Ismael la ha tenido y la tiene. No gusta de los cargos públicos, pero sabemos que, cuando él habla, se hace el silencio en la sala. Saben todos que su palabra vale su peso en oro y que cuando da su consejo desinteresado conviene ir pronto y sin pausa a ejecutarlo. Como la diosa Deméter es, también, protector de su familia y fiel cumplidor de las leyes, aunque éstas estén elaboradas por el hombre y no sean sagradas. Muchos son los que gustan honrarse con su amistad, pero pocos lo consiguen. Entre ellos está Marcial, que le tiene una especial devoción, casi sagrada (no exagero). Su cara está curtida por el cierzo del altiplano, las escarchas invernales y el implacable sol de las alturas. Tiene (ver la foto segunda) la mirada puesta sobre el horizonte, sobre los rizados trigos, sobre las peinadas y rubias cebadas, pero sobre todo, mira protegiendo como el águila real su espacio vital en el que cría a su nidada. Sus hijos, a poco que hayan “comido” del pico de su padre, mantendrán viva esa saga de poborinos nobles, cultos y recios. Sabrán ganarse el apreció de los demás y los demás buscaran su amistad como timbre de gloria. Si todos los agricultores españoles fueran como Ismael, seguro, seríamos la primera potencia mundial en la especialidad. Porque Izquierdo, a poco que hables con él, te darás cuenta que conoce como nadie los entresijos de la PAC, está introducido en otros cultivos y, practica, una agricultura moderna y competitiva. Desde El Pobo, quién lo podría imaginar, es un experto en viticultura y enología. Pero sobre todo, lo que más me sorprendió de su charla fue esta frase: “Generoso es mi amigo, pero nunca le he pedido un favor.” Con eso está dicho todo. Hay gente muy competente en el altiplano turolense, otro de ellos es el presiente de la Comarca Comunidad de Teruel, pero… hoy, no es su día (hoy no toca).
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Junio2014/Miscelánea. EL PARQUE GEOLÓGICO DE ALIAGA, VISTO POR LOS GACHEROS, DESDE EL MIRADOR

 A VISTA DE PÁJARO
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No sólo de pan (huevos, chorizo, morcilla…) viven los Gacheros, que también lo hacen de toda palabra que sale de la boca de un experto en la materia a tratar. En esta ocasión, habló Marcial Marco Saura. La ciencia que más me apasiona es la Geología, afirmó con rotundidad. Pero, aprecio los afeites de la actual Paleontología y he hecho mis incursiones en el campo de la Arqueología. También, terció Guillermo, no andas nada desarrapado en el campo de la Gastronomía y otras ciencias de meter. Obviamos el comentario por improcedente entre colegas de mesa y mantel y continuamos, escuchando, la descripción de todo cuanto desde este privilegiado mirador alcanzaban nuestros ojos. Allí habló, también, Ismael Izquierdo y bien que plugo a los oídos de los escuchantes ávidos y codiciosos de sus palabras. Ismael conoce el altiplano turolense y particularmente esta área del Maestrazgo como la palma de su mano, no en vano, es agricultor privilegiado y culto. De todas las propuestas que le plantearon en su juventud eligió a Deméter, diosa de la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y joven, de la vida y la muerte, y protectora del matrimonio y la ley sagrada. La mañana estaba siendo una delicia, porque el paisaje era sobrecogedor, la temperatura aceptable y la compañía muy agradable. Además, las explicaciones de los expertos llenaron plenamente nuestras grandes lagunas sobre la materia a tratar.
Todo transcurría con la cadencia con la que los grandes maestros ejecutan las piezas de música clásica, cuando un Gachero apostilló, rompiendo el espacio lírico creado y la morfuga apasionada que nos envolvía, con estas palabras. Hablando de DEMÉTER, por qué no hablamos DE METER. Todos, como impulsados por un resorte giramos nuestros cuellos y enfocamos nuestros ojos en Saura (de la familia de los saurópodos o mamíferos vertebrados, tres patas). DE METER algo de alimento a nuestro cuerpo, quiero decir. Hubo un instante en el que varios ángeles cruzaron las aristas rocosas y las crestas milenarias del espacio infinito abierto en el Parque Geológico de Aliaga. El tibio aire de principios de verano, producido por el suave aleteo de las águilas que cerca de nuestras cabezas volaban, nos hizo recuperar el esme.
¡Vayamos todos juntos y yo primero hasta el MOLINO ALTO, dijo Vicente Amo. Como proveníamos de Camarillas, rodeamos La Porra y nada más llegar a la gasolinera del lugar giramos a la derecha para buscar el río Guadalope. Aquí nos esperaba Juan Joaquín quién, tras jubilarse, estableció en estos páramos su marquesado.
 "Tenéis que venir otro día con más tiempo", dijo  Marqués, mientras se zampaba varios tronchos de morcilla y chorizo, regado todo con buen vino de Cariñena. Próximo capítulo: El Molino Alto y la Lifara Gachera que en él se preparó.
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