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martes, 21 de septiembre de 2021

Septiembre2021/Miscelánea. SI HOY EXISTIERA LA INQUISICIÓN...

Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos. (Mateo 16:19)

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LA SANTA INQUISICIÓN

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La Congregación para la Doctrina de la Fe (en adelante CDF) es un órgano colegiado de la Santa Sede cuya función es custodiar la correcta doctrina católica en la Iglesia. Esta congregación es la sucesora de la antigua Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición (popularmente LA INQUISICIÓN).

¿Qué pasa en el SENO de la Iglesia católica? Pues, sencillamente, que hay una guerra sorda entre las dos corrientes vigentes hoy en el pensamiento cristiano. Por un lado, la doctrina tradicional, en la que Juan Pablo II y Benedicto XVI han sido los adalides y, por otra, los representantes de la Teología de la Liberación (de influencia marxista), actualmente representada por el papa Francisco.

En estos momentos, la CDF (antigua Inquisición) ha puesto las cartas sobre la mesa y ha condenado la Teología de la Liberación. Por otra parte, los partidarios de la Teología de la Liberación, no les queda otra opción que aceptar lo que manda la actual “Inquisición”. En este enfrentamiento las presiones han sido muy fuertes y Benedicto XVI tuvo que dimitir y quedar como papa emérito.

Los partidarios de la Teología de la Liberación con el papa Francisco a la cabeza no han dado el paso de revocar ni la  Libertatis Nuntius ni la Libertatis Conscientia. Pero, conscientemente, actúan como si no se hubiera emitido nunca. De esta forma actúan conforme a la teoría marxista de la praxis política (la verdad no es, sino que se construye). No enuncian ningún principio pero actúan como si la Teoría de la Liberación estuviera de facto, vigente.

En otros tiempos el papa actual y sus seguidores estarían en la hoguera. Por mucho menos quemaron a Miguel Servet. Y, por supuesto, si viviera Francisco Peña (de Villarroya de los Pinares) las cosas serían diferentes. Es evidente que se hace insostenible que el papa Francisco sea interlocutor (que avale) regímenes dictatoriales como el de Cuba o Venezuela. Regímenes que no LIBERAN a sus pueblos sino que los OPRIMEN como ninguno otro de la tierra si exceptuamos a Corea del Norte.

Andaremos y veremos...

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